Franco Colapinto sufrió una complicada largada en el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 al perder cinco posiciones en los primeros metros sobre el trazado de Interlagos. El piloto argentino de Alpine no logró traccionar de forma óptima en el arranque y cayó rápidamente desde el puesto 13 hasta el casillero 18.
La grilla de partida de la competencia había registrado modificaciones de último momento antes de que los monoplazas se acomodaran en la recta principal. Como consecuencia de las sanciones aplicadas a Arvid Lindblad -quien debió salir desde el fondo tras reemplazar componentes del motor- y a Gabriel Bortoleto, el equipo Alpine se vio beneficiado. Estas medidas le permitieron al corredor bonaerense avanzar dos lugares respecto de su posición original e iniciar la prueba desde el 13° puesto.
Pérdida de tracción en la recta principal y complicaciones en el equipo
Sin embargo, la ventaja obtenida en los escritorios se diluyó por completo en el instante en que se apagaron las luces rojas del semáforo. Al momento de acelerar, el auto del joven piloto de Pilar patinó sobre el asfalto paulista y perdió una tracción decisiva. Esta falla de adherencia lo dejó desarmado y vulnerable frente al empuje de sus perseguidores, quienes aprovecharon la pérdida de velocidad para superarlo antes del primer frenaje.
El contratiempo registrado durante los metros iniciales no afectó únicamente al auto del argentino, ya que la escudería Alpine enfrentó complicaciones generales en el arranque. Su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, también tuvo un comienzo difícil y cedió ubicaciones en los primeros metros. A pesar de los puestos perdidos, el piloto galo logró mantenerse por delante del auto de Colapinto en el mapa de la carrera.
Recuperación progresiva y ritmo de carrera tras el impacto inicial
Tras el complejo inicio y el retroceso directo hasta el 18° lugar, el representante argentino estabilizó el ritmo de su monoplaza con el transcurrir de las vueltas. Colapinto comenzó a girar con mayor consistencia en el circuito de San Pablo y encaró un proceso de recuperación que le permitió ganar posiciones en la pista.
Con el avance de la competencia, el 43 logró escalar hasta el 16° puesto. Esta remontada inicial le permitió reducir las diferencias respecto a Gasly, situándose nuevamente a corta distancia del otro coche de Alpine para buscar un eventual sobrepaso en el desarrollo de la prueba.