Franco Colapinto debió abandonar el Gran Premio de Estados Unidos en la vuelta 37 por los severos daños sufridos en su monoplaza Alpine. El piloto argentino, que había partido desde el puesto 21 tras recibir una sanción en la grilla, debió retirar su coche en los boxes de Austin tras una carrera accidentada.
El tramo final de su competencia quedó determinado por un incidente ocurrido en el giro 27 frente al británico Arvid Lindblad. El contacto provocó el desprendimiento de un pontón de la carrocería del auto de Colapinto, lo que derivó en una pérdida paulatina de rendimiento y en una marcada inestabilidad para controlar el vehículo.
Del impacto inicial en el alerón a la remontada de siete posiciones
Las dificultades para el argentino habían comenzado desde los metros iniciales del circuito de Texas. Tras partir con neumáticos duros, Colapinto rozó restos de piezas desprendidas por otros competidores en la primera vuelta y reportó por radio la rotura del alerón delantero. "La p... madre, golpeé algo más otra vez. ¿Qué mi... pasa?", protestó el corredor ante la persistencia de las fallas.
A pesar del daño frontal y del sobrepaso inicial de Gabriel Bortoleto tras un Virtual Safety Car, la escudería optó por mantener el coche en pista. Con el correr de las vueltas, el automovilista logró establecer un ritmo sostenido que le permitió avanzar hasta siete posiciones en la primera mitad del Gran Premio.
El choque con Lindblad sin sanción y la llamada definitiva a boxes
El avance del argentino se vio frustrado tras el contacto con el monoplaza de Lindblad en la vuelta 27. Aunque la dirección de carrera tomó nota del episodio, los comisarios deportivos determinaron no iniciar una investigación formal ni aplicar sanciones a ninguno de los dos corredores involucrados en la maniobra.
Con la carrocería visiblemente dañada, Colapinto cayó al puesto 16 y fue convocado a los boxes en el giro 32 para cambiar a neumáticos blandos. Sin embargo, la persistencia de los problemas mecánicos tornó ingobernable el monoplaza, por lo que el equipo Alpine ordenó el ingreso definitivo al taller en la vuelta 37 para concretar el abandono.