El exárbitro de la Premier League, Mike Dean, desató una ola de indignación en el fútbol de Inglaterra tras revelar que solía realizar "juegos secretos" y retos personales durante partidos oficiales de la máxima categoría. La confesión encendió el debate sobre la profesionalidad de los colegiados antes de la llegada del VAR.
Dean, quien dirigió 553 encuentros en la primera división inglesa a lo largo de 22 años, hizo estas alarmantes declaraciones durante su participación en el podcast Jamie Vardy's Having a Party. Sus palabras provocaron la ira inmediata de los aficionados en las redes sociales, quienes consideraron que su actitud representa una burla para el deporte.
Desafíos silenciosos que ponían en riesgo la justicia del juego
Durante la entrevista, el excolegiado detalló la dinámica de estas prácticas lúdicas que realizaba junto a sus jueces de línea en plena competencia. "Teníamos juegos por diversión en los que decíamos: 'Bien, iniciaremos ahora. Veamos cuánto tiempo podemos pasar sin tocar el silbato'", confesó Dean. El exárbitro aseguró que logró pasar entre 20 y 25 minutos sin interrumpir las acciones de juego. Además, reveló otro reto que consistía en mantenerse parado dentro del círculo central de la cancha el mayor tiempo posible. "Logré pasar unos 15 minutos en un partido sin salir de ahí", añadió.
Este comportamiento negligente ocurría en una época previa a la implementación del VAR (antes de 2019), donde la ausencia de un sistema de revisión de video permitía a los árbitros tener un control absoluto y sin supervisión tecnológica inmediata sobre el ritmo del partido. Los árbitros aprovechaban esta falta de cámaras adicionales para imponer su propio criterio de "dejar jugar" de manera deliberada, priorizando el cumplimiento de sus retos internos por encima de la correcta aplicación del reglamento, afectando jugadas de peligro y transiciones tácticas por no señalar faltas evidentes.
El historial de polémicas del árbitro más mediático de Inglaterra
Esta no es la primera vez que el exárbitro de 61 años genera controversia por su desempeño en las canchas de fútbol. Anteriormente, admitió que, durante sus funciones como encargado del VAR en un polémico partido de 2022 entre Chelsea y Tottenham, decidió omitir una recomendación de revisión sobre un tirón de cabello contra Marc Cucurella únicamente para evitarle "más problemas" a su colega y amigo, el árbitro principal Anthony Taylor.
La afición inglesa reaccionó con furia en redes sociales, donde tildaron la actitud de Dean de "repugnante" y "poco profesional". Muchos seguidores exigen ahora aclaraciones a la comisión de árbitros (Pro Ref), argumentando que este tipo de confesiones daña severamente la credibilidad de los jueces actuales y aumenta la presión y el escrutinio sobre un gremio que ya se encuentra constantemente bajo la lupa.