Hay partidos que se juegan por tres puntos y otros que, por el contexto, adquieren una dimensión diferente. Para Gimnasia y Esgrima, el próximo lunes será una de esas jornadas. El Lobo recibirá a Talleres de Córdoba en casa, en el marco de la fecha 5 de la Liga Profesional, en un cruce de enorme expectativa para el club, con un ingrediente que le suma todavía más atractivo: la posible presentación de uno de los refuerzos de mayor jerarquía de su historia reciente.
Después de la caída por la mínima ante Instituto de Córdoba, el equipo de Darío Franco buscará recuperarse ante su gente. Y tendrá a su favor un dato que sostiene la ilusión, desde la llegada del entrenador, Gimnasia no perdió jugando en el Víctor Legrotaglie.
El Monito se calzará la camiseta número 8 del Lobo.
PrensaGyE
En su última presentación como local, Gimnasia derrotó 2 a 0 a Unión de Santa Fe, con Agustín Módica como protagonista y autor de los dos tantos. Ahora, ante Talleres, el desafío será mantener esa fortaleza y volver a sumar de a tres en una temporada que marca el estreno del Lobo en Primera División.
Vargas, la gran noticia para Gimnasia
En medio de ese desafío deportivo, Gimnasia sumó una figura que despertó ilusión desde el primer momento. Matías “Monito” Vargas regresó a Mendoza después de 17 años y esta semana comenzó a trabajar junto al plantel.
El mediocampista llega después de una extensa carrera que lo llevó por el fútbol europeo, China y Arabia, además de haber tenido un paso por la Selección Argentina. Su posible debut con la camiseta blanquinegra es, por estas horas, uno de los grandes interrogantes que rodean al equipo de Franco.
Si el entrenador decide incluirlo, el lunes no será una jornada más para el Lobo. Será el día en que un futbolista que recorrió el mundo vuelva a pisar el fútbol mendocino para defender los colores de un club que también forma parte de su historia familiar.
De un potrero de San Martín al fútbol internacional
Hijo de un zurdo exquisito como el sanjuanino Omar “Mono” Vargas (quien también dejó su huella en el Lobo a comienzos de los 90, en aquel equipo dirigido por Nene Fernández), Matías nació en Salta, pero creció en San Martín, la tierra de su mamá y el lugar que terminó sintiendo como propio.
Allí, en un"potrero" ubicado en la esquina de su casa, empezó a soñar con la pelota sin imaginar hasta dónde lo llevaría el fútbol. Esa misma canchita todavía existe y, Vargas la recordó durante su presentación en el Legrotaglie: “Ese chico que se crió jugando en la canchita de tierra que estaba en la esquina de su casa, que aún está, ni se imaginaba la vida que atravesaría en el fútbol”.
Del Fortín a Europa
Vargas se formó en Vélez Sarsfield y fue promovido a Primera División bajo la conducción de Gabriel “Gringo” Heinze. Después de un breve paso por la Selección Argentina, dio el salto al fútbol europeo y comenzó una extensa carrera internacional.Ahora, después de casi dos décadas, vuelve a Mendoza para vestir la camiseta de Gimnasia en su primera temporada en Primera División.
Una elección con motivos familiares
La llegada del “Monito” también tiene un fuerte componente personal. El futbolista eligió la propuesta de Gimnasia no solo por el proyecto deportivo, sino también por razones familiares, está próximo a ser papá y su madre fue una de las personas que lo impulsó a regresar a la provincia.
El jugador tras sumarse a los entrenamientos fue recibido con entusiasmo por sus nuevos compañeros. En el plantel, además, se reencontró con un viejo conocido, César Rigamonti, con quien compartió vestuario durante su etapa en Vélez.
El jugador del Lobo junto a su padre, Omar "Mono" Vargas y su hermano, tras la presentación en el Legrotaglie.
Los Andes
¿Debuta el lunes?
Todo indica que Vargas podría tener su estreno ante Talleres. Franco evaluará durante estos días su condición física y futbolística, pero la posibilidad de verlo por primera vez con la camiseta del Lobo genera una enorme expectativa entre los hinchas.
El próximo lunes puede convertirse así en una jornada histórica para Gimnasia: el Legrotaglie recibirá a Talleres y, en un noche especial, el pueblo blanquinegro podría disfrutar por primera vez de la jerarquía y experiencia internacional de su flamante refuerzo