El buen presente de Boca Juniors sufrió un revés importante este miércoles debido a la confirmación de la gravísima lesión de Tomás Aranda. Con el enorme valor de sus divisiones inferiores fuera de los campos hasta el 2027, el club se movió rápido para hallar a su reemplazante.
La fractura en el peroné de la pierna derecha le demandará un largo tiempo de recuperación al diez Xeneize, que se había convertido en muy poco tiempo en una pieza fundamental del andamiaje colectivo del elenco de Rodolfo Arruabarrena. Con la operación como paso necesario, y la rehabilitación de varios meses por delante, el club cuenta con la chance de pedir un cupo extra y buscar un refuerzo.
Sin embargo, trascendió que la decisión de la institución es no contratar a nadie y quedarse con lo que tiene actualmente dentro del plantel para disputar la Liga Profesional y la Copa Sudamericana. Los primeros nombres que aparecen en el radar para hacerse cargo del pueso de Aranda son Carlos Palacios, y Alan Velasco, aunque el bajo rendimiento de ambos invita a pensar que podrían enfrentar dificultades para convertirse en la manija del equipo.
Lautaro Bianco, la apuesta de Boca para reemplazar a Aranda:
Por esa razón, el entrenador apostará fuerte por un nombre desconocido: Lautaro Bianco. El juvenil es el enganche de la Reserva Xeneize, donde demostró mucha calidad técnica para encargarse de la creación y la finalización en campo contrario. Quienes lo siguen habitualmente hablan de características parecidas a las de Tomás Aranda, con el que compartió mucho tiempo la categoría 2007.
Nacido en Morón, el futbolista posee contrato profesional que lo vincula hasta diciembre de 2029 con Boca Juniors, donde participa del segundo equipo desde 2025. Si bien la lesión de Aranda le dará el lugar, el cuerpo técnico ya lo venía observando desde el arribo a mediados de este 2026 y su chance estaba al caer.
Según trascendió, Bianco se sumará a los entrenamientos con el plantel superior Xeneize este mismo sábado para hacer sus primeras armas y comenzar a adaptarse a la idea del entrenador, aunque cabe destacar que cuanta con toda la presión de tener que reemplazar a un jugador que ha brillado en sus primeras presentaciones. No será tarea fácil para el juvenil.