Una durísima noticia sacudió la tranquilidad de Boca Juniors durante el entrenamiento matutino de este miércoles en el predio de Ezeiza. El talentoso mediocampista Tomás Aranda sufrió una fractura de peroné que lo obligará a pasar por el quirófano y lo marginará de las canchas durante el resto de la temporada.
El incidente ocurrió en medio de los trabajos tácticos conducidos por el cuerpo técnico con la mirada puesta en el partido del próximo viernes contra Lanús. Aranda, considerado una de las joyas del plantel profesional, no pudo completar la sesión preparatoria y tuvo que ser trasladado de urgencia para realizarse estudios médicos.
El mecanismo de la lesión en la sindesmosis y la necesidad de cirugía
Según el periodista Diego Monroig, las primeras evaluaciones indicaron que el futbolista sufrió un daño severo en la sindesmosis, que es la articulación fibrosa encargada de unir la tibia con el peroné y otorgar estabilidad estructural al tobillo. Al no trabar correctamente el pie en el césped durante una acción de la práctica, esta unión ligamentosa se rompió, provocando de manera asociada la fractura ósea.
Debido a la inestabilidad que genera esta ruptura en una zona de alta presión para un deportista de alto rendimiento, el tratamiento requiere de una intervención quirúrgica obligatoria para fijar los huesos y reconstruir el tejido ligamentoso.
La baja de Aranda altera significativamente los planes deportivos del director técnico Rodolfo Arruabarrena, quien pierde a un futbolista fundamental para afrontar la triple competencia que incluye el torneo local, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. Con un tiempo estimado de recuperación de cuatro meses, la institución deberá reestructurar su esquema táctico sin una de sus piezas más desequilibrantes.
El departamento médico del club xeneize confirmará los pasos a seguir una vez que se emita el parte médico oficial definitivo.