Miles de habitantes en El Paso, así como de otras partes de Estados Unidos, hicieron un corto recorrido por encima de los puentes que vinculan las ciudades para asistir a la multitudinaria misa a la que acudieron unas 200.000 personas. Otras 30.000 lo vieron en vivo en las pantallas del estadio Sun Bowl en la Universidad de Texas, también en El Paso.
Durante horas, un flujo de personas constante cruzó a pie por el Puente de las Américas desde El Paso hacia Ciudad Juárez. Voluntarios de la diócesis obsequiaban botellas de agua a los que cruzaban el puente, el puerto de ingreso más cercano a donde se llevó a cabo la misa en Ciudad Juárez.
El anciano Luis Trillo cruzó el puente a pesar de padecer artritis en las piernas. Dijo estar emocionado de escuchar la bendición de Francisco.
María Hermosillo, de 35 años, y vecina de El Paso, dijo que iba sola a la misa porque nadie la pudo acompañar. “Estoy muy emocionada de estar en la presencia del espíritu que el Papa tiene y su mensaje”, dijo.
Aunque la misa se llevó a cabo en un campo amplio en Ciudad Juárez, junto a la frontera con EEUU, muchos pudieron verla desde el centro de El Paso. Muchos de los que acudieron al Sun Bowl llegaron bastante antes de cuando sus puertas se abrieron al mediodía.
Andrea Herrera, residente de El Paso, dijo que ella y sus padres habían llegado al estadio a las 7.30 de la mañana para decorar velas, comer menudo -un caldo mexicano tradicional- y orar.
Claudia Saucedo, que también vive en El Paso, llegó al estadio con su esposo y sus seis hijos. Dijo que Francisco “trae esperanza a la gente. Es la persona más cercana a Dios en lo espiritual aquí en la Tierra”.