Más de 2.000 productores llegaron hasta la Casa de Gobierno el 15 de enero para solicitar medidas urgentes para el sector, que viene acarreando un excedente que ha dejado el mercado de traslado con operaciones en baja. Daniel Rodríguez, vicepresidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza, fue uno de los dirigentes gremiales que convocaron a la marcha.
Rodríguez afirmó que es necesario pensar en mecanismos a largo plazo que eviten que se llegue a esta situación.
-¿Qué evaluación hace de la marcha?
-Creo que la marcha de la semana pasada ha sido muy grande. Eso demuestra la gravedad del sector y la situación de los productores, quienes no salen a la calle si no tienen un problema real.
-¿Qué opinión le merecen las medidas anunciadas?
-Nosotros nos reunimos el sábado pasado para analizar cómo fue la marcha. También hablamos sobre la reunión con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y analizamos cómo seguiremos actuando.
En principio, se decidió que se va a esperar para ver cómo se instrumentarán las medidas por parte del Gobierno provincial. A esto hay que agregarle el tema de San Juan, teniendo en cuenta las declaraciones que ha hecho el gobernador José Luis Gioja. Nosotros vamos a esperar para ver qué sucede con esto.
- Con más de la mitad de los productores que ya no tienen el vino en su poder estas medidas ¿llegan tarde?
- El productor ya vendió el vino para subsistir. Estas medidas se tendrían que haber tomado cuatro o cinco meses atrás. Sobre todo para generar otro tipo de expectativas para la cosecha. Sabemos que la industria en general se mueve con expectativas. Nosotros el 20 de junio, fuimos citados a la Casa de Gobierno.
Tuvimos una reunión con el Gobernador y le planteamos todas las medidas que estamos reclamando ahora. Se le pidieron 500 millones de pesos; nos dijo en ese momento que no tenía el dinero. Le pedimos que los solicitara a la Nación y le dijimos que la situación era de extrema gravedad.
Los productores chicos no tienen el vino; si no ¿cómo subsistieron todo este tiempo? Ahora esos números de quién tiene el vino hay que pedirlos al Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Es el INV el que tiene que mostrar esos números y decirnos dónde está el vino. Hay que mostrar los números y ver quién tiene la mayor parte de ese vino que está sobrando. También hay que ver cuáles son los vinos que no están en condiciones de ser comercializados. Lo que pasa es que por ahí hay alguna confusión sobre dónde está el vino.
-En principio, ¿cómo cree que afectará el atraso de la fecha de liberación a los productores?
-Yo creo que el bloqueo y la fecha de liberación más tarde la terminarán pagando los productores. Un bloqueo afecta a los productores y beneficia a aquellos que tienen más espalda. Al productor si le bloquean el 40% de su producción, sobre eso igual va a tener que pagar corresponsabilidad gremial; va a tener que pagar cosecha y acarreo y no va a disponer del vino.
Por otra parte, en una situación como ésta no creo que las bodegas sean propensas a adelantar fondos para cosecha y acarreo de un vino que no será de libre disponibilidad.
El bloqueo perjudica al productor y la fecha de liberación en agosto, también. Al productor le van a empezar a pagar en agosto el vino y tiene que seguir manteniendo a sus empleados y realizar tareas culturales mucho antes de agosto. También necesita plata para vivir. Creo que estas medidas van a traer un perjuicio muy grande.
-Se hablaba como alternativa pagarle al productor para que deje la uva en la cepa...
-Sí, ésa es una posibilidad. A los productores más chicos les serviría. Llegado el caso lo tendría que controlar el INV. Pero de esa manera el productor no tendría que cosechar la uva y pagar por eso, y esa uva no iría a una bodega a hacerse vino. No habrá gasto de elaboración por un vino que no tiene mercado.
-Un porcentaje alto a mosto ¿podría terminar con una sobreoferta del producto que presione su valor a la baja?
-Por los números que se manejan de los excedentes, tenemos que hacer un 35% de mosto. En eso creo que estamos todos de acuerdo. Hay que hacerlo obligatorio bajo el acuerdo Mendoza - San Juan.
También se plantea el tema de subsidiar exportaciones, pero ésa es una cuestión que viene muy lenta, más si se tiene que derivar a nuevos mercados. En este caso hay que tener en cuenta la situación global que se presenta, en la que España tiene mucho vino, que lo comercia muy barato y venden graneles a Rusia.
- ¿Qué medidas estructurales se tienen que encarar?
-Creo que hay que hablar de regulación o limitación de los viñedos. Entre las propuestas está el tema de no generar nuevos números de viñedos. Hay que hacer lo que se hace en Francia, donde no se permite implantar nuevos viñedos, pero sí con el mismo número de viñedo podés reconvertir.
Si nosotros usamos el mosto como mecanismo regulador del vino, no podemos permitir la implantación de uvas de alto rendimiento por hectárea, como es el caso de Patricia y Aconcagua, que son específicas para mosto.
Esas uvas ocupan el lugar de las uvas para vinificar que tienen que hacerse mostos y hay que regularlas. Si van a vinos son productos de mala calidad o que no tienen grado. Esto, en definitiva, no contribuye nada a la calidad. Eso me parece que lo tenemos que hablar.
- Se anunció la puesta en marcha de un fondo estabilizador. ¿Qué les pareció la idea?
- Está bueno. Puede ser una medida a implementar. Es cierto que sobra el blanco escurrido y baja el precio porque hay un excedente, Ahora el tinto acompaña al blanco en la baja pero lo cierto es que el tinto no sobra. Entonces que alguien me explique eso.
Te dicen que es la ley de la oferta y la demanda. Creo que lo mejor es trabajar sobre la oferta. Estamos produciendo de más pero tenemos que regular la industria para que no se vuelva a producir esto, ya que es una situación de mucha presión, en la que se necesita mucho dinero y generalmente no lo hay. Nos tenemos que curar en salud y debemos tratar de morigerar estas crisis.