19 de octubre de 2013 - 21:57

La Cumbre se renueva para recobrar influencia

Desde el viernes, la ciudad de Panamá es escenario de la 23 Cumbre Iberoamericana, que este año tiene como sello distintivo el interés de los países hispanoparlantes europeos (España, Portugal y Andorra), inmersos en una crisis económica, en las economías latinoamericanas, en constante crecimiento.

Pero para que este tradicional encuentro de líderes recobre la importancia e influencia que parece haber perdido en los últimos años, la organización ha implementado una serie de medidas y cambios en los estatutos de la cumbre.

Los encuentros iberoamericanos pasarán a realizarse cada dos años a partir de 2014 para adecuarse al nuevo contexto mundial, según el proyecto de resolución que firmarán los mandatarios en la reunión de Panamá para renovar este foro creado en 1991.

Bajo el lema "El papel político, económico, social y cultural de la comunidad iberoamericana en el nuevo contexto mundial", Panamá acoge desde el viernes la XXIII Cumbre Iberoamericana, a la que acuden 11 mandatarios, 22 jefes de Estado y de Gobierno de los países de América Latina, España y Portugal.

Estos son los principales puntos de la resolución:

-Establecer una periodicidad bienal de las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno a partir de la XXIV Cumbre, que se realizará en México en 2014, para establecer una alternancia entre las Cumbres Iberoamericanas y las Cumbres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE).

-Los jefes de Estado y de gobierno tendrán un espacio privado en un Foro de Reflexión para dialogar sobre los temas centrales de cada cumbre u otros de interés político.

-A partir de 2014 se realizará un documento conciso y operativo que incluya medidas concretas y mensurables.

-En los años en que no se celebre cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, se reunirán los ministros de Relaciones Exteriores para dar seguimiento a las resoluciones y declaraciones aprobadas en las cumbres.

-Cambio de forma gradual en tres años a las cuotas que los países aportan a la Secretaría General Iberoamericana. Del actual porcentaje de distribución del 70% para los países de la Península Ibérica y 30% para América Latina se pasará a una nueva distribución de 60%/40%.

-Priorizar en el ámbito iberoamericano el tratamiento de los temas de la agenda política que sean de interés común.

-Concentrar las actividades de la Conferencia Iberoamericana en torno a grandes áreas de acción como los Espacios Iberoamericanos del Conocimiento, de la Cultura, de la Cohesión social, de la Economía y de la Innovación.

-Aprobar los nuevos Lineamientos para la Cooperación Iberoamericana adoptados por los Responsables de Cooperación iberoamericanos y encomendar a la Secretaría General Iberoamericana iniciar su proceso de implementación.

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