"Ya se concluyó la etapa de catalogación y se han digitalizado algunas grabaciones históricas", reveló Daniel Zanessi. Foto: Marcelo Rolland / Los Andes
El proyecto, de hecho, va más allá: quieren crear el primer Archivo Musical de Mendoza, y esta colección es solo el punto de partida. Para ello, fue clave la beca que recibieron de la Fundación Cultural Latin Grammy: un subsidio que obtuvieron solo otras seis iniciativas de Latinoamérica.
El trabajo, según nos contó el equipo, avanzó así en dos frentes simultáneos. Por un lado, la preservación física de los más de 3.000 objetos provenientes del histórico estudio. Por otro, un proceso de co-creación de un futuro archivo digital, desarrollado junto con organismos públicos y comunitarios, que busca definir qué materiales deben ser digitalizados primero, identificar nuevas colecciones que la propia comunidad considere relevantes y pensar de qué manera esos contenidos podrán ser consultados, utilizados y puestos nuevamente en circulación.
Respecto al edificio, Daniel Zanessi nos cuenta que fue vendido en 2025, tras seis años de estar en el mercado. "Actualmente se encuentra en reformas, pero en principio, salvo algunas modificaciones, el nuevo propietario mantendrá su estado original", reveló.
Antecedentes de la puesta en valor
Este no fue, sin embargo, el primer vínculo de Zanessi y Skinner con el programa de la Fundación Latin Grammy. Ambos habían accedido previamente a otra beca que permitió, entre otros trabajos, remasterizar cuatro Vendimias históricas.
En efecto, con nuestra Fiesta Nacional se relaciona el primer recuerdo que tiene Daniel Zanessi de su trabajo familiar: "Fue la grabación de la fiesta de la Vendimia del año 67: era chico y ayudé a mi padre en algunos aspectos de la grabación", recuerda. "Fue el primer trabajo importante en el que yo participé, y fue nada más ni nada menos que una grabación de una vendimia de Tito Francia. Recuerdo que tuvimos que migrar todo el equipamiento al edificio de Radio Nacional porque no existía aún el estudio grande de la sala de abajo. Los medios técnicos en ese momento no eran los ideales, sin embargo así y todo, suena".
Entre las joyas que tiene el archivo están los registros de varias vendimias históricas. Foto: Gentileza Memorias Sonoras.
Los antecedentes de este proyecto incluyen también la recuperación de la obra de Tito Francia: "Hace algunos años, junto con Diego Gareca, a través de Cultura se logró avanzar con la digitalización del archivo de Tito Francia, dentro del cual algunas obras eran inéditas, por lo tanto no fueron publicadas por cuestiones de propiedad intelectual", explica.
Cómo avanza el proyecto para digitalizar la Colección Zanessi
Con el avance del proyecto, la dimensión del acervo pudo precisarse con mayor exactitud. “Actualmente recuperamos la colección completa de grabaciones históricas del estudio Zanessi”, explica Magnolia Monti. El relevamiento permitió contabilizar alrededor de 3.500 objetos sonoros, entre cintas magnetofónicas de diferentes medidas, cassettes, CD, DAT, ADAT, vinilos y documentos técnicos y musicales registrados en los Estudios Zanessi. En el Archivo General de la Provincia se completaron los procesos de indizado y catalogación.
“Es decir que se pudo catalogar la colección en su totalidad ”, señala Monti. Solo resta un pequeño lote de 45 cintas afectadas por la humedad, que ingresó al área de cuarentena y permanece bajo supervisión coordinada con el personal del archivo, reveló.
La digitalización, en cambio, transita todavía una etapa inicial. Hasta ahora se realizó una primera entrega de 40 cintas históricas. Pero los criterios para decidir qué materiales deben pasar primero al formato digital no se definen únicamente desde el archivo: forman parte de un proceso de diálogo con los mendocinos.
"Para poder resolver la digitalización del acervo, se asumió la imposibilidad de abarcar la totalidad de la colección", nos dice Monti. "Y se definieron dos líneas principales de acción. Por un lado, se estableció como criterio prioritario, que es la digitalización de aquellos materiales reclamados por sus propios autores o autoras, ya que muchos artistas nunca habían retirado sus master. Esta decisión no sólo respondió a una lógica operativa, sino también a una dimensión ética y reparadora: muchos de los registros nunca habían sido retirados por quienes los produjeron, por lo que el proyecto buscó restituir, en la medida de lo posible, ese vínculo entre artistas y sus obras".
Es algo que ya sucedió con dos cassettes del dúo Dávila-Tovares, conocidos como Los Románticos de Cuyo. El equipo logró localizar a Raúl Dávila, cantante y guitarrista del dúo, para entregarle una copia digital de aquellas grabaciones. También fueron digitalizados tres cassettes de Dos Para América, dúo formado en Mendoza por el compositor y guitarrista Sergio Arenas y la intérprete chilena Maggie Solís. El equipo pudo contactarlos y entregarles copias digitales de sus registros. Ambos encuentros estuvieron acompañados por entrevistas realizadas en la Biblioteca Mauricio A. López, espacio colaborador del proyecto.
"Por otro lado, se definió que una segunda línea de digitalización sería construida colectivamente junto a la comunidad. Realizamos en diferentes regiones de la provincia una serie de encuentros en formato de conversatorio, titulada 'Memorias Sonoras'. En las localidades de Lavalle, Bermejo, San José, Potrerillos, San Carlos, San Rafael y Ciudad de Mendoza, convocamos a la comunidad en colaboración con artistas de cada región, radios comunitarias, bibliotecas públicas y espacios populares. En estos conversatorios, convocamos a la participación de la comunidad para consultarles qué consideran importante incluir en un archivo sonoro en Mendoza, qué aportes tendría para la región y qué sugieren para su ejecución", explicó.
La colección conserva grabaciones, muchas de ellas inéditas, de bandas mendocinas como Alcohol Etílico. Foto: Gentileza Memorias Sonoras.
Ahora bien, ¿qué aparece cuando se abre un archivo semejante después de décadas? La respuesta tiene algo de descubrimiento arqueológico, pero también de memoria personal. “La Colección es tan amplia que yo creo que a cada miembro del equipo le llegó su momento de emoción y de encontrarse con una cinta que significaba algo importante para cada uno, ya sea porque tal vez era de algún músico que ya no está, o porque era música que escuchábamos nosotros, nuestros padres y nuestros maestros”, cuenta Monti.
Entre todo ese material, las Vendimias históricas despertaron especial interés. Hay numerosas grabaciones que, según explica, solo existen dentro de esta colección. Pero quizá uno de los hallazgos más importantes sea otro: la cantidad de música que nunca llegó a publicarse. “Lo otro que nos sorprendió es la cantidad de música inédita que hay, de grandes artistas mendocinos que nunca lo publicaron y quedaron algunas joyas escondidas”, resume.
Un archivo que también cuenta la vida cotidiana
Sin embargo, la dimensión de la Colección Zanessi excede ampliamente el registro de música popular y vendimias. En sus soportes conviven jingles, radioteatros y otros materiales que permiten reconstruir no solamente la escena artística sino también una suerte de historia cultural sonora.
“Creemos que, tanto el archivo Zanessi como el trabajo de entrevistas y conversatorios a lo largo de la provincia, nos ayuda a comprender mejor la historia de nuestra cultura local”, sostiene Monti. “Mendoza siempre ha sido una provincia muy activa culturalmente; fue y sigue siendo cuna de grandes artistas y Zanessi fue uno de los lugares donde nacieron muchas historias.”
La colección está compuesta por cintas de ¼ y ½, cassettes, VHS, vinilos, CD y DAT. Foto: Gentileza Memorias Sonoras.
La cantidad de posibles recorridos que abre el archivo es, para el equipo, prácticamente inabarcable, ya que cada cinta puede convertirse en el punto de partida de una nueva investigación. Por eso, Monti insiste en una idea central: “Es infinita la cantidad de temáticas e investigaciones que se pueden abordar a través de este material, por eso nos parece esencial que más gente se interese por conocer el archivo, lo consulten, lo hagan propio, porque ya es de la comunidad mendocina. Para que así podamos conocer un poco mejor nuestra historia.”
"Las memorias históricas no solo se preservan sino que dialogan con las prácticas actuales, generando un circuito de retroalimentación en el que ambas dimensiones se potencian mutuamente", define.
Los obstáculos y desafíos del proyecto
Pero recuperar un archivo no significa, necesariamente, poder escuchar todo lo que contiene ni ponerlo inmediatamente a disposición del público. Magnolia Monti remarca que el proyecto se desarrolló, desde el comienzo, entre la voluntad de construir un acervo sonoro de Mendoza abierto y accesible y una serie de limitaciones materiales, tecnológicas, legales e institucionales que condicionan la preservación y circulación de las obras.
Uno de los principales obstáculos tiene que ver con la propia heterogeneidad de la colección. Cintas de ¼ y ½, cassettes, VHS, vinilos, CD y DAT pertenecen a distintas épocas y requieren dispositivos específicos para su reproducción. Como explican desde el proyecto, “la preservación no depende únicamente de la conservación física de los soportes, sino de la disponibilidad de tecnologías para decodificarlo”.
El problema es que buena parte de esas máquinas son hoy obsoletas, difíciles de conseguir y aún más complejas de reparar debido a la falta de repuestos y especialistas. “La materialidad de los soportes y la obsolescencia tecnológica no aparecen como problemas secundarios sino como condiciones estructurales en los archivos en Latinoamérica y cómo afrontar estos desafíos sin recursos”, señalan. Incluso, revelan una de las máquinas necesarias para recuperar parte del material permanece en reparación, hasta ahora sin éxito.
Los registros requieren dispositivos específicos para su reproducción, lo que dificulta el avance en la digitalización. Foto: Marcelo Rolland / Los Andes.
La otra gran discusión atraviesa la forma en que esas grabaciones pueden volver a circular. En una primera instancia, el proyecto contemplaba la creación de un archivo documental en una página web de libre acceso, bajo una idea democratizadora del patrimonio. Sin embargo, ese propósito chocó con los derechos de autor, la falta de recursos para gestionar permisos y una pregunta ética difícil de resolver: “¿Qué implicaría poner a disposición pública en internet materiales producidos por terceros cuando no es posible contactarse con cada uno de los participantes y autores de esas obras?”
También aparece la dificultad de controlar lo que sucede con un contenido una vez que ingresa a la circulación digital. “El control de los usos, copias y apropiaciones de los contenidos tiene cierta fragilidad”, explican desde el equipo. Por eso, al menos en esta etapa, se optó por un modelo de acceso parcial en el Archivo General de la Provincia de Mendoza, que requiere la consulta presencial y el cumplimiento de determinados protocolos de cuidado y manejo.
La aspiración, de todos modos, es avanzar en la digitalización y facilitar el acceso para la investigación y el estudio. Pero el equipo subraya un límite fundamental: “A pesar de que es parte de la historia de Mendoza, ese material no nos pertenece a nosotros, sino a cada uno de los artistas y familiares”.
Por eso, la recuperación del archivo también incluye una invitación a quienes forman parte de esa historia. “Invitamos a los familiares y artistas que grabaron en Estudios Zanessi y que deseen acceder a las copias digitales, a comunicarse con nosotros”, señalan. Si los autores o sus familias desean publicar el material o permitir su libre acceso, el proyecto acompañará esa decisión. El contacto es [email protected].