Cuba puede negociar un acuerdo para compensar a quienes sufrieron la estatización de sus propiedades después de la revolución de 1959 si Estados Unidos acepta también discutir una indemnización a la isla por los daños causados por el embargo socioeconómico, informó ayer el Ministerio de Exteriores cubano.
"Lo que Cuba está dispuesta a hacer es entrar en un proceso de negociación en la búsqueda de un acuerdo de suma total para que puedan ser compensados los antiguos reclamantes, reconocidos por la Comisión de reclamaciones extranjeras de Estados Unidos", explicó el director para Estados Unidos de la Cancillería, Carlos Fernández de Cossío.
El funcionario especificó que se refería a los 5.913 exiliados cubanos que interpusieron demandas reconocidas por tribunales estadounidenses.
Esas gestiones irían en paralelo a “un proceso de discusión sobre la indemnización a la que tienen derecho el Estado y el pueblo cubanos por los daños materiales y personales ocasionados por años de agresión militar y sanciones económicas”, señaló Fernández de Cossío, que insistió en la posibilidad de “llegar a un acomodo de compensaciones mutuas”.
De esta manera, el funcionario respondió sobre la chance de que Estados Unidos reactive el título III de la Ley Helms-Burton, que permitiría a los cubano-estadounidenses reclamar ante cortes estadounidenses por sus propiedades estatizadas tras la revolución de 1959.
Ese capítulo nunca se aplicó desde su promulgación hace 23 años, porque generaría una compleja maraña de litigios internacionales con empresas en Cuba.