Los ministros de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Rusia, Turquía y Arabia Saudita se reunieron ayer por la tarde en Viena para comenzar las conversaciones sobre una solución política al conflicto sirio, a las que otras delegaciones se añadirán el viernes, por primera vez la de Irán.
Esta reunión, que estuvo precedida de una entrevista entre el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, y su homólogo iraní, Mohamad Javad Zarif, será seguida hoy también en la capital austríaca por otra “ampliada” a otras diplomacias de Oriente Medio y Europa, para tratar las perspectivas de una solución en Siria, donde la guerra civil ya ha provocado más de 250.000 muertos desde 2011.
EEUU e Irán no mantienen relaciones diplomáticas oficiales pero sus jefes diplomáticos se frecuentaron durante las negociaciones que desembocaron en el verano boreal pasado en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, se encontraron en un gran hotel de la capital austríaca, marcando un avance notable en la posición estadounidense, que hasta ahora rechazaba que Teherán se sentara a la mesa de negociaciones sobre Siria.
Posteriormente los jefes de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, estadounidense, Kerry, saudita, Adel al Jubeir, y turco, Feridun Sinirlioglu, comenzaron las discusiones sobre Siria.
La presencia de Zarif en estas conversaciones internacionales sobre el conflicto sirio marca un giro diplomático mayor, deseado por Moscú.
Esta es la primera vez que Irán está representado en una reunión internacional sobre Siria, ya que Teherán no fue invitada a las conferencias que se celebraron en Ginebra en 2012 y 2014.
Las dos grandes potencias rivales de la región, Irán (chiíta) y Arabia Saudita (sunita) están en desacuerdo sobre Siria. Riad apoya a grupos rebeldes y participa en los bombardeos aéreos liderados por Estados Unidos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI). En cambio, Teherán apoya al régimen del presidente Bashar al Asad financiera y militarmente.
Rusia reclamaba desde el inicio de este conflicto en 2011 la participación de Teherán en reuniones como la de Viena, pero Estados Unidos se oponía firmemente. Sin embargo, el martes, Washington, ante la sorpresa general, anunció su cambio de posición al respecto.
“La única solución para encontrar una salida a la crisis siria es sentar al mayor número de actores en torno a la mesa. Por ello, la apertura de las negociaciones, aunque sólo sea un inicio, es una buena cosa”, dijo un diplomático europeo de alto rango.
Irán se unirá a las conversaciones el viernes, junto a los jefes de la diplomacia de Líbano y Egipto. También estarán presentes los ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Reino Unido, Alemania y la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó este jueves en el marco de una rueda de prensa en Madrid a los participantes en la reunión a mostrarse “flexibles”, alegrándose del “alto nivel” de las partes, como el ministro de Asuntos Exteriores iraní.
Arremetida contra Arabia
Siria arremetió contra Arabia Saudí a través de cortantes comentarios que presagiaron dificultades en las negociaciones para poner fin al conflicto.
Siria no es parte de las conversaciones de Viena, que comenzaron oficialmente hoy, pero al llegar el secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry y otros altos dignatarios a la capital austríaca, el ministro de Información arremetió contra Arabia Saudí indicando que no está cualificada para jugar un papel “productivo” para resolver la guerra siria porque derrama la sangre de musulmanes y árabes allí, en Yemen y en Irak.