15 de octubre de 2012 - 23:52

Por la crisis un millón de personas ya dejaron España

La cifra se calcula desde enero de 2011. Según el Instituto de Estadística, en los primeros 9 meses de 2012 cerca de 365.000 inmigrantes abandonaron el país para buscar empleo.

Más de 365.000 inmigrantes dejaron España en los nueve primeros meses del 2012 debido a la falta de oportunidades y la profunda crisis económica que atraviesa el país, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística.

Un total de 420.150 personas emigraron de España entre enero y setiembre, de las que 365.238 eran de origen extranjero y 54.912 españolas. Desde enero de 2011, un millón de personas han salido del país.

El saldo migratorio -la diferencia entre los que entran y los que salen- se situó en -137.628 personas.

Los datos ponen de relieve el impacto de la crisis sobre todo en los inmigrantes y cada vez más entre los españoles, que están optando por salir del país en busca de empleo.

La mayoría de extranjeros llegaron a España en la época del desarrollo económico hace 10 años. Muchos de ellos encontraron trabajo en la construcción, un sector actualmente destruido tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y sin visos de recuperación inmediata. Actualmente, se calcula que hay unos 5 millones de inmigrantes en el país, aproximadamente el 12% de la población.

España afronta su segunda recesión en apenas tres años y soporta un desempleo de casi el 25%, que entre los inmigrantes alcanza el 35,8%.

Detallando en números, entre enero de 2011 y octubre de 2012 han emigrado de España 927.890 personas, de las cuales 117.523 eran españoles. Esta salida masiva al extranjero, unida a la bajada de la inmigración, ha hecho que la población española haya perdido 36.146 personas en este período, desde los 46.152.925 habitantes registrados a principios de 2011 hasta los 46.116.779 del pasado 1 de octubre. La pérdida de población se ha acelerado este año, pues entre enero y octubre ha bajado en 79.499 personas.

El saldo migratorio de 2012 -la diferencia entre las personas que entran y las que se van- fue de menos 137.628 personas -de ellas 25.539 españoles y 112.089 extranjeros- y por primera vez ha sido negativo respecto a los españoles en todas las comunidades autónomas. Este saldo ha pasado de ser positivo -es decir entraban más personas de las que salían- en 2009, que fue de 47.362, y en 2010, con 62.156, hasta llegar a 2011, cuando se registró un saldo de -50.090 personas.

En cuanto a la inmigración, también se ha ralentizado con la crisis económica. En lo que va de año figuran 282.521 llegadas a España (un 18,3% menos que en el mismo período del año anterior), 29.373 de las cuales fueron de españoles (un 7,3% menos). Mientras, la inmigración de extranjeros se ha frenado respecto a los primeros nueve meses de 2009 un 19,4%, de los 314.191 inmigrantes llegados hasta octubre en 2011 a 253.149 en lo que va de 2012.

Esta tendencia, en la que aumenta la emigración y desciende la inmigración, se ha ido apuntando a medida que avanzaba la crisis económica y se consolidó en 2011, el primer año en una década que registró más movimiento de emigración que de inmigración en España, con una diferencia de 57.182 personas.

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