10 de marzo de 2016 - 00:00

Crisis en Grecia por los inmigrantes bloqueados

Tras el cierre de la “ruta de los Balcanes” para los refugiados que buscan penetrar en Europa, aumenta el número de inmigrantes en el país helénico.

La ruta de los Balcanes quedó cerrada ayer luego de que Eslovenia decidiera no dejar pasar a más refugiados por su territorio, una medida que aumenta el riesgo de que estalle una crisis humanitaria en Grecia.

“La ruta (de los Balcanes) para la inmigración clandestina ya no existe”, declaró el primer ministro esloveno Miro Cerar, luego de que su país comenzara a aplicar restricciones fronterizas a los migrantes indocumentados.

Croacia, Serbia y Macedonia hicieron lo mismo.

Ahora, salvo excepciones “humanitarias”, solo podrán entrar a Eslovenia los refugiados que quieran solicitar el asilo en ese país, lo que representa una ínfima minoría entre las 850.000 personas que llegaron el año pasado a las islas griegas, que se han convertido en la puerta de entrada a Europa.

Los países de la Unión Europea (UE) no quisieron decretar oficialmente el lunes en Bruselas el cierre de esta ruta, en donde se ha creado un corredor "humanitario" por donde pasan desde hace varios meses los migrantes que buscan llegar al norte de Europa.

La decisión de Eslovenia aumenta un poco más la presión sobre la UE y Turquía para finalizar un acuerdo que busca encontrar una solución a esta crisis.

El gobierno austriaco aplaudió la decisión eslovena, que -dijo- desalentará a los migrantes. “Se elimina el incentivo para que la gente busque llegar a Europa”, estimó el ministro austriaco de Relaciones Exteriores, Sebastian Kurz.

“La política de 'invitación' dio falsas esperanzas y explica que hoy haya personas bloqueadas en Grecia”, añadió el ministro, en una alusión clara a la canciller alemana Angela Merkel que abrió el verano pasado las puertas de su país a los refugiados sirios.

Grecia 'bajo presión'

El cierre de la ruta de los Balcanes aumenta el riesgo de que estalle una crisis humanitaria en Grecia, en donde más de 36.000 migrantes se encuentran bloqueados. Alrededor de 13.000 siguen bloqueados en Idomeni, en la frontera con Macedonia, en condiciones infrahumanas.
Ningún migrante ha entrado a Macedonia desde el lunes, indicó ayer una portavoz de la policía de ese país.

“Grecia está bajo presión”, admitió el primer ministro esloveno Miro Cerar. “Hasta ahora no ha cumplido con sus compromisos, o apenas. Ahora, Grecia debe moverse, y vamos a ayudarle todos”, señaló.

La Unión Europea ofreció la semana pasada 700 millones de euros de ayuda humanitaria a sus países miembros confrontados a la llegada masiva de migrantes, entre ellos Grecia.

Las autoridades griegas buscarán ahora “convencer a los refugiados bloqueados en su territorio que vayan temporalmente a centros de acogida”, indicó una fuente gubernamental.

Los días de la inmigración irregular hacia Europa “han terminado”, dijo el presidente del Consejo europeo Donald Tusk, quien estima que ha habido importantes progresos.

Optimismo que no comparte el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, que se declaró “profundamente preocupado” por el acuerdo esbozado entre Ankara y la UE.

“Estoy profundamente preocupado por cualquier arreglo que implique el retorno indiscriminado de gente de un país a otro, que no detalle las garantías de protección de los refugiados en virtud del derecho internacional”, señaló Grandi ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo.

Atenas contrata a 2.300 personas para que ayuden

El gobierno griego anunció ayer  la creación de 2.300 puestos de trabajo temporales que permitirán hacer frente a los 36 mil refugiados que se encuentran atrapados en el tercer día de cierre de la llamada “ruta balcánica”.

Los nuevos trabajadores tendrán un contrato de ocho meses, cobrarán el salario mínimo interprofesional -entre 430 y 495 euros, en función de la edad- y estarán destinados en centros de registro, centros de recepción y todo tipo de instalaciones para los refugiados. C

on la iniciativa, las autoridades buscan cubrir una necesidad acuciante de personal en un momento en el que en campos como el de Idomeni, en la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), alcanzan cada día en récords de ocupación, y son ya más de 15.400 las personas alojadas allí.

Los migrantes que acampan en Idomeni con la esperanza de que reabra la frontera han debido enfrentar con precarios medios las pésimas condiciones meteorológicas de las últimas jornadas, y que se pueden prolongar algunos días.

Ayer tuvieron que pasar la noche en medio de una lluvia torrencial que inundó el campamento y lo dejó completamente embarrado. La situación en la frontera grecomacedonia es muy “delicada” en términos sanitarios, aunque por el momento “está controlada”, explicó hoy el presidente de Centro de Control de Enfermedades Contagiosas (KEELPNO), Thanasis Gianópulos, a los medios locales.

Médicos Sin Fronteras, en tanto, señaló que ha realizado más de 2.000 consultas médicas en el citado campo donde las principales enfermedades son infecciones de las vías respiratorias y gastroenteritis, todas ellas dolencias “relacionadas con las condiciones de higiene y de vivienda y con las bajas temperaturas imperantes en la zona”. Agencia Télam

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