16 de octubre de 2015 - 00:00

Crisis de la derecha española en el País Vasco

El conservador Partido Popular, en el poder en España, nombró ayer un nuevo líder en el País Vasco, tras la dimisión de su presidenta regional en un contexto de desacuerdo sobre políticas de reconciliación tras el fin de los atentados de ETA.

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, asumirá la presidencia del PP vasco, tras la renuncia el miércoles de Arantza Quiroga, después que su formación desautorizara una ponencia presentada por ella en el parlamento regional en la que llamaba a un acuerdo por la paz y la convivencia de todas las fuerzas políticas.

Alonso aseguró que asume el cargo “con mucha ilusión”, tras anunciarse un nombramiento que pone fin a la última de una serie de crisis en la formación conservadora española.

Quiroga fue objeto de críticas internas debido a que, contrariamente a la línea tradicional de su formación, no pedía “una condena del terrorismo” de ETA sino sólo el “rechazo expreso a la violencia, a cualquier razón que la justifique, en el pasado y en el futuro”.

“No se puede renunciar” a exigirle a la izquierda independentista radical vasca, cercana a ETA, “la condena expresa del terrorismo de ETA”, señaló Alonso la pasada semana.

El texto también se granjeó las críticas de las asociaciones de víctimas.

El PP cierra con Alonso un nuevo desencuentro dentro de sus filas, que se suma a la crisis en Cataluña, donde se vio superado por la emergente formación de centroderecha, Ciudadanos, en los pasados comicios regionales del 27 de setiembre. O el varapalo sufrido en las elecciones locales del 24 de mayo, donde pese a ser el partido más votado, se vio desplazado del poder en muchos lugares, entre ellos Madrid, por los pactos de izquierda.

LAS MAS LEIDAS