Tres días después de su muerte en Roma a los 100 años, el criminal nazi alemán Erich Priebke sigue suscitando controversia debido al rechazo del Vaticano, de la Argentina, Alemania y la alcaldía de Roma a celebrar su funeral.
Tres días después de su muerte en Roma a los 100 años, el criminal nazi alemán Erich Priebke sigue suscitando controversia debido al rechazo del Vaticano, de la Argentina, Alemania y la alcaldía de Roma a celebrar su funeral.
El entierro del excapitán de las SS, condenado en en 1998 a cadena perpetua por su participación en la masacre de las Fosas Ardeatinas en Roma de 335 civiles italianos en marzo de 1944, la mayor matanza cometida por los alemanes en Italia, no pudo ser resuelto.
El apoderado y amigo de Priebke, Paolo Giachini, que ha intentado por todos los medios de organizar una ceremonia pública, recibiendo como respuesta un firme no, anunció a la prensa italiana que será despedido en forma privada y discreta en la residencia romana donde cumplía la detención domiciliaria.
El abogado, que esperaba por último incinerar el cuerpo de Priebke en el cementerio militar alemán de Pomezia, cerca de Roma, no podrá cumplirlo porque el exoficial nazi no murió en combate, según explicaron fuentes de la entidad.
La posibilidad de enviar los restos mortales de Priebke a Alemania, su país de nacimiento, también ha sido examinada.
"Puede ser incinerado en Alemania", explicaron fuentes del ministerio de Relaciones Exteriores alemán. "Pero el gobierno no tiene motivo ni razones para pronunciarse sobre el asunto ya que nadie ha presentado una solicitud oficial. Es una decisión que los familiares deben tomar", agregó la misma fuente.
El director del Centro Simon Wiesenthal, organización que vigila para que los criminales nazis respondan por sus delitos, propuso que el cuerpo del exoficial nazi sea enviado a Alemania para su incineración.
En una entrevista al diario italiano La Stampa, Efraim Zuroff, director del centro Wiesenthal, declaró que "lo mejor es enviar el cuerpo a Alemania para que sea incinerado", pero todo parece indicar que tampoco será posible esa opción.
Detenido en Argentina en 1994 tras haber vivido tranquilamente en ese país más de 40 años, extraditado y juzgado en Italia, Priebke jamás pidió disculpas, ni manifestó arrepentimiento alguno.