Varios miles de personas marcharon ayer por una avenida principal de la capital española para protestar contra las medidas de austeridad decretadas por el gobierno, portando carteles con consignas y haciendo sonar cacerolas.
Varios miles de personas marcharon ayer por una avenida principal de la capital española para protestar contra las medidas de austeridad decretadas por el gobierno, portando carteles con consignas y haciendo sonar cacerolas.
Muchos manifestantes hicieron sonar silbatos mientras bloqueaban parte de la avenida Castellana portando mantas que decían "¡No debemos, no pagamos!". "Ninguno de nosotros presionó a los bancos para prestar enormes sumas de dinero a especuladores inmobiliarios codiciosos, no obstante se nos está pidiendo que paguemos por los errores de otros", dijo la funcionaria María Costa, de 34 años, quien marchaba cacerola en mano acompañada de sus dos hijos.
Con una tasa de desempleo cercana al 25%, España introdujo durísimas medidas de austeridad, así como reformas financieras y laborales, en un esfuerzo desesperado por reducir su déficit y apaciguar el recelo de los inversionistas.
Las 17 naciones de la Eurozona autorizaron a España un préstamo por 100.000 millones de euros para ayudar a sus bancos más golpeados por el colapso de un inflado sector de bienes raíces. No obstante, la economía de España está en una recesión en recaída con un pronóstico de contracción de 1,5% este año y de hasta 0,6% en 2013.
En Braga, Portugal, también hubo marchas de artistas contra los recortes en cultura.