17 de febrero de 2016 - 22:43

El Papa se despidió de México con una masiva misa en la frontera con EEUU

En Ciudad Juárez, Francisco denunció la "tragedia humana" que sufren los migrantes en el mundo. Se congregaron unos 300 mil fieles.

El Papa Francisco denunció la "tragedia humana" que sufren los migrantes en el mundo cuando huyen de la violencia y la pobreza de sus países, en una misa oficiada este miércoles en la frontera entre México y Estados Unidos, por donde pasan millares de indocumentados.

La ceremonia en Ciudad Juárez, que congregó a 300.000 personas según el Vaticano, fue transmitida en pantallas gigantes en el estadio Sun Bowl de El Paso, Texas, en el lado estadounidense de la frontera, para otros 50.000 fieles.

"Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global", dijo Francisco en la ceremonia. "Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado", agregó.

La misa, con la que el Papa cerró su visita a México, se celebró en el punto en que millares de centroamericanos y mexicanos arriesgan sus vidas en una travesía migratoria hacia Estados Unidos.

Francisco se ha definido a sí mismo más de una vez como "hijo de inmigrantes".

"Aquí en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes de Centroamérica y otros países, sin olvidar tantos mexicanos que también buscan pasar 'al otro lado'. Un camino cargado de terribles injusticias: esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio del tráfico de humanos", advirtió el prelado.

Antes de la misa, el Papa hizo una bendición a la distancia a unas 400 personas que se congregaron al otro lado del río Bravo, que divide a México y Estados Unidos. Entre ellos había numerosos solicitantes de asilo.

Centenares de personas cruzaron la frontera desde Estados Unidos para acompañar la misa, mientras otros optaron por participar desde el estadio de El Paso.

En la homilía, Francisco le envió un saludo a los católicos reunidos en El Paso. "Gracias a la ayuda de la tecnología, podemos orar, cantar y celebrar juntos ese amor misericordioso que el Señor nos da, y el que ninguna frontera podrá impedirnos de compartir", dijo.

"Ya nos sentimos bendecidos aún cuando no veamos personalmente al papa Francisco. Nos basta con su presencia en nuestra región", comentó Sandra Ovalle, de 32 años y originaria de Chihuahua (norte), quien viajó con su familia desde Albuquerque, Nuevo México, para presenciar la misa en El Paso.

Antes de la ceremonia, el papa visitó una cárcel y se reunió con empresarios y trabajadores en Ciudad Juárez.

En el Centro de Readaptación Social de la localidad, Francisco cuestionó que la cárcel pueda resolver los problemas de la seguridad que golpean a México.

El encuentro tuvo especial significación en México porque, un día antes de la llegada del papa, 49 presos murieron en un motín en un penal Monterrey (norte).

En su cita con dirigentes laborales y empresariales, Francisco advirtió de la falta de oportunidades para los jóvenes mexicanos que amenaza con lanzarlos al crimen y el narcotráfico.

Disputa política

La misa en Ciudad Juárez puso fin a la maratónica gira de cinco días del papa por México, y atrajo a personas con banderines y camisetas con la leyenda "yo amo al papa".

Después de lanzar mensajes duros contra el narcotráfico y la corrupción en su recorrido, si bien el papa se enfocó en la dramática situación de los migrantes, no abundó en el debate político que ha suscitado el fenómeno.

En los últimos meses se ha registrado una ola de deportaciones en México, que se suma a las que realiza Estados Unidos, que han aumentado recientemente.

En Estados Unidos, posiciones en contra de la inmigración como las del aspirante presidencial republicano Donald Trump tienen cada vez más altavoces: el magnate lamentó el martes que Francisco sea una personalidad "muy política" que no entiende "el peligro de tener una frontera abierta como la que hoy tenemos con México".

El portavoz del Vaticano, Francisco Lombardi, replicó el comentario al señalar que "el Papa es una persona que tiene una influencia política porque es un pastor y es un hombre de fe y de anuncio del Evangelio".

Francisco tenía previsto tomar un vuelo de regreso a Roma después de la misa.

Una argentina cantó para el Papa

La hermana argentina Andrea, que junto a un grupo de once monjas componen un grupo de pop que actuó ante el papa Francisco en México, destacó que "la música brinda un lenguaje universal de paz y misericordia".

La religiosa de 45 años y desde hace 15 emigrada a Perú es parte de la agrupación "Siervas" que el año pasado logró trascendencia internacional cuando grabó el videoclip de la canción "Confía en Dios", con casi 300.000 reproducciones en Youtube.

"Nuestra visión es trabajar con los pobres y nos encantaba componer para exponer esa evidencia y comprender a las personas", indicó la monja que descubrió su vocación religiosa estudiando en la universidad.

"La música es un lenguaje universal que brinda un mensaje de paz y misericordia que también son universales", manifestó en declaraciones al canal TN.

"La música tiene mucho que decir y aportar a los jóvenes por ejemplo. Es un mensaje de fe y de Jesús", reafirmó.

La hermana Andrea destacó que el papa Francisco "es un hombre maravilloso que llevó un mensaje de paz y misericordia" a México y en ese sentido subrayó que las "Siervas" están agradecidas de poder tocar su música hoy ante el pontífice en su visita a Ciudad Juárez, Chihuahua, al norte de México.

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