27 de septiembre de 2013 - 00:44

Confirman condena de 50 años para el ex presidente de Liberia

El mandatario africano fue acusado de 11 cargos por crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyendo terrorismo, violación y el uso de niños como soldados.

Más de una década después de contribuir a que los rebeldes desataran una ola de asesinatos en Sierra Leona, Charles Taylor fue definitivamente condenado a 50 años de prisión, en un fallo que representó una reivindicación de las víctimas y puso de manifiesto la dificultad de los tribunales internacionales para juzgar a líderes mundiales.

La cámara de apelaciones del Tribunal Especial para Sierra Leona ratificó la condena del ex presidente liberiano de 65 años por 11 cargos de crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluso terrorismo, asesinato, violación y uso de niños como soldados.

El tribunal concluyó que Taylor suministró ayuda crucial a los rebeldes en Sierra Leona durante la guerra civil de once años en ese país, que dejó unos 50.000 muertos antes de su conclusión en 2002. Miles de personas fueron mutiladas en un conflicto que se destacó por por su extrema crueldad, ya que los grupos rebeldes rivales cortaban los miembros de sus víctimas.

Taylor es el primer ex jefe de estado condenado por un tribunal internacional de crímenes de guerra desde la Segunda Guerra Mundial, y la confirmación del jueves recibió elogios por considerársela el comienzo de una nueva era de atribución de responsabilidades para los jefes de estado.

"La condena de Taylor envía un mensaje poderoso de que los que están arriba pueden ser responsabilizados de los crímenes más graves", afirmó Elise Keppler de Human Rights Watch.

Stephen Rapp, el embajador para crímenes de guerra en el Departamento de Estado norteamericano y ex fiscal en el tribunal de Sierra Leona, dijo que el fallo "envía un mensaje claro a todo el mundo, que cuando uno comete crímenes como éstos, aunque no ocurra enseguida, llegará el día en que será juzgado".

Sin embargo, también pareció sentar precedentes contradictorios en dos tribunales internacionales acerca de cuándo los altos funcionarios de un país pueden apoyar un bando en la guerra civil de otro país, una cuestión que los líderes mundiales deben considerar si piensan armar a los rebeldes en Siria.

El panel de Sierra Leona rechazó un fallo controversial en febrero del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, en La Haya, que estableció que para demostrar que un líder había contribuido a un delito, la asistencia debía estar dirigida específicamente a cometer un delito. En ese caso, el jefe del estado mayor del ejército nacional yugoslavo fue absuelto de contribuir a las atrocidades de las fuerzas de los serbios bosnios aunque les había enviado armas y otros suministros. El caso de Taylor pareció inclinar el fiel de la balanza en favor de los acusadores.

Su abogado se quejó de que los dos fallos han establecido una "jurisprudencia totalmente caótica"en los tribunales internacionales.

Si Taylor hubiese sido condenado por el tribunal para Yugoslavia, ``me atrevo a decir que el resultado habría sido diferente, y ese tribunal está a menos de 10 kilómetros (6 millas) de este'', afirmó Morris Anyah.

Pero el experto en derecho internacional Michael Scharf, de la Universidad Case Western Reserve University en Cleveland, Ohio, consideró que el fallo del jueves ``enderezó el buque'' después que el tribunal para Yugoslavia había dificultado notablemente juzgar a los líderes que apoyan a rebeldes.

Vestido con traje negro y corbata dorada, Taylor mostró poca emoción cuando el presidente del jurado, George Gelaga King, leyó el fallo unánime del panel de seis jueces. Anyah dijo que Taylor estaba muy decepcionado por el fallo que probablemente lo tendrá preso durante el resto de su vida, pero que "ha permanecido estoico y en calma".

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