1 de octubre de 2026 - 09:20

Con 2 huevos y una lata de arvejas: la receta fácil para preparar una cena dorada sin usar harina

Entre las recetas para la cena, una tortilla de arvejas y huevos permite cocinar sin harina: el paso clave está en retirar bien el líquido.

La propuesta se prepara en una sartén pequeña y lleva pocos ingredientes. El queso es opcional: aporta sabor, pero no hace falta para sostener la tortilla. Conviene elegir este formato antes que intentar hacer medallones, porque la mezcla permanece blanda hasta que el huevo comienza a cuajar.

Ingredientes para preparar la tortilla de arvejas sin harina

Para una tortilla pequeña, que podés dividir en dos porciones y acompañar con ensalada, necesitás:

  • 2 huevos grandes.

  • 1 lata de arvejas, de aproximadamente 200 gramos de peso escurrido.

  • 1 cucharadita de aceite para la sartén.

  • Sal y pimienta, a gusto.

  • 2 cucharadas de queso rallado, opcionales.

Revisá el peso escurrido que figura en el envase: el peso total incluye el líquido de conservación. Si la lata contiene bastante más de 200 gramos de arvejas escurridas, reservá el excedente. La proporción importa, porque demasiadas legumbres pueden dejar poco huevo entre ellas y dificultar el corte.

Volcá las arvejas en un colador, enjuagalas y dejalas escurrir. Mové suavemente el colador para retirar el agua retenida entre los granos. No las incorpores con líquido en el fondo, ya que diluiría la mezcla y prolongaría la cocción.

Pasá aproximadamente la mitad a un bowl y aplastala con un tenedor, sin buscar un puré perfectamente liso. Sumá las arvejas restantes. La combinación de granos enteros y aplastados aporta dos texturas, manteniendo reconocible el ingrediente principal.

En otro recipiente, batí los huevos hasta integrar claras y yemas. Agregalos al bowl, condimentá y, si elegís usarlo, incorporá el queso. Mezclá justo antes de cocinar, comprobando que el huevo quede repartido entre las arvejas.

Cómo cocinarla para que quede dorada y no se rompa

Usá una sartén antiadherente de unos 18 centímetros de diámetro. Distribuí el aceite por la base y calentá a fuego medio-bajo. Volcá la preparación y acomodala con una espátula. Una capa pareja permite que el centro se cocine sin quemar los bordes.

Tapá y cociná a fuego bajo. Como orientación, la primera cara puede necesitar entre cinco y ocho minutos, pero observá la preparación: los bordes deben estar firmes y la superficie debe haber perdido buena parte de su aspecto líquido. No intentes darla vuelta mientras todavía se desarma al moverla.

Despegá cuidadosamente el contorno. Fuera del fuego, apoyá un plato plano sobre la sartén y girá el conjunto sujetándolo con protección adecuada. Deslizá la tortilla nuevamente para cocinar la otra cara. Elegí un plato más ancho que la sartén y evitá esta maniobra si hay aceite suelto.

Cociná unos minutos más, ajustando el tiempo según el grosor. El huevo debe quedar completamente cocido en el centro; si usás un termómetro de cocina, la referencia para preparaciones con huevo es alcanzar 71 °C.

Serví la tortilla con tomate o una ensalada de hojas. El resultado tiene una superficie dorada y un interior tierno, con arvejas visibles y sin una base de masa. Para cambiar la cena, estas recetas con huevos funcionan mejor cuando se respeta la proporción y se cocina con paciencia.

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