Combates entre fuerzas progubernamentales y rebeldes dejaron decenas de muertos ayer en Yemen, pese al alto el fuego teóricamente vigente, mientras proseguían sin grandes progresos las conversaciones de paz auspiciadas por la ONU en Suiza.
Combates entre fuerzas progubernamentales y rebeldes dejaron decenas de muertos ayer en Yemen, pese al alto el fuego teóricamente vigente, mientras proseguían sin grandes progresos las conversaciones de paz auspiciadas por la ONU en Suiza.
Combates entre fuerzas progubernamentales y rebeldes yemeníes dejaron al menos 68 muertos en el norte de Yemen. Se trata de 28 soldados, indicaron fuentes militares, y de 40 rebeldes hutíes, según fuentes tribales, los cuales fallecieron en combates cerca de la ciudad de Harad (noroeste).
Las fuerzas progubernamentales seguían avanzando y habían llegado a unos 40 kilómetros de la capital de Yemen, controlada por los rebeldes desde hace más de un año.
Pese a la escasa distancia que los separa de Saná, las fuerzas progubernamentales aún tienen que atravesar una zona montañosa escarpada.
Tras haber obtenido victorias militares en otras regiones del país, las fuerzas leales al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, con apoyo de una coalición liderada por Arabia Saudita, avanzan hacia el Oeste, donde están las provincias de Amran y Saná, bastión de los rebeldes hutíes.
El alto el fuego había entrado en vigor el martes, al inicio de unas negociaciones en Suiza impulsadas por Naciones Unidas entre gobierno y rebeldes para intentar alcanzar una salida a más de ocho meses de conflicto.