22 de agosto de 2025 - 00:10

Sobre el año 1825

Hace doscientos años en estas tierras sucedieron unos hechos que marcaron la etapa de la construcción de la Argentina en esos territorios entonces formados por un grupo de provincias surgidas del colapso disgregante de 1820 de la autoridad nacional y cuya jurisdicción efectiva no llegaba al tercio de la superficie que hoy ocupa nuestro país. Por eso 1825 es un año muy importante en la historia de la Argentina.

Hay años en la vida de las personas y de los pueblos, en que suceden acontecimientos que son o parecen, al menos para los que estudian el pasado, más interesantes o importantes que otros. En realidad, no sólo un año, puede ser un mes, o un día o incluso un instante que algo sucede que cambia el curso de los sucesos. “Anatomía de un instante” tituló Javier Cercas su libro sobre el Tejerazo, señalando como un instante puede ser transformador.

Hace doscientos años en estas tierras sucedieron unos hechos que marcaron la etapa de la construcción de la Argentina en esos territorios entonces formados por un grupo de provincias surgidas del colapso disgregante de 1820 de la autoridad nacional y cuya jurisdicción efectiva no llegaba al tercio de la superficie que hoy ocupa nuestro país.

En 1825 parecía que estaban dadas las condiciones para organizar institucionalmente el país. Se estaba gestionando el reconocimiento internacional siendo el más importante a obtener el del Reino Unido. El año anterior el gobierno de Buenos Aires convocó a un Congreso constituyente y envió al general Alvear a Inglaterra y los Estados Unidos para establecer relaciones diplomáticas. También estaba la cuestión del Alto Perú y la anexión del Uruguay como provincia Cisplatina al Imperio del Brasil.

En enero de 1824 se aprueba la ley fundamental: “El Congreso general constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata ha acordado y decreta lo siguiente: Artículo 1° Las Provincias del Río de la Plata reunidas en Congreso, reproducen por medio de sus Diputados y del modo más solemne el pacto con que se ligaron desde el momento en que sacudiendo el yugo de la antigua dominación española, se constituyeron en Nación independiente, y protestan de nuevo emplear todas sus fuerzas y todos sus recursos para afianzar su independencia nacional y cuanto pueda contribuir a la felicidad general".

El Congreso manifiesta que es y se declara constituyente, aclara que mientras no se sancione la Constitución, las provincias se regirán por sus instituciones y que la constitución nacional no será promulgada hasta que las provincias la ratifiquen. Es decir que el Congreso no asume la soberanía plena para redactar y aprobar la constitución.

En el artículo séptimo de la ley fundamental da sustento a la representación del gobierno de Buenos Aires en las relaciones exteriores, que ejercía de hecho pese al intento de establecerlas entre algunas provincias como intentó Bolívar con algunos gobernadores. Artículo 7°: Por ahora y hasta la elección del Poder Ejecutivo Nacional, queda este provisoriamente encomendado al Gobierno de Buenos Aires, con las facultades siguientes: Primera: desempeñar todo lo concerniente a Negocios Extranjeros, nombramiento y recepción de ministros y autorización de los nombrados. Segunda: celebrar tratados los que no podrá ratificar sin obtener previamente especial autorización del Congreso…"

A partir de esta resolución los gobernadores de Buenos Aires hasta el Acuerdo de San Nicolás serán los que gestionarán las relaciones exteriores, los conflictos externos y sus costos. Se inicia una confederación de hecho que se consolida, cuando fracasado este intento institucional, Rosas queda con el poder en Buenos Aires luego de la guerra civil de 1828 a 1831.

En 1825 tiene lugar la expedición de los 33 orientales que logra controlar la campaña uruguaya pero no puede tomar Montevideo, Colonia y Maldonado. Un Congreso de orientales en agosto decide incorporar la provincia oriental a las Provincias Unidas. La aceptación por el Congreso Constituyente, con la reticencia del gobernador Gregorio de las Heras, provoca que el Brasil declare la guerra a las Provincias Unidas. La ocupación de la Banda Oriental dio lugar a tramitar, sin éxito, el apoyo de Bolívar, en la misión de Alvear y Diaz Vélez en el que se reconoce la independencia de Bolivia. El Libertador venezolano incumple el acuerdo reconociendo la pertenencia de Tarija a las Provincias Unidas.

En ese año Rivadavia viaja a Londres donde busca apoyo para la devolución de la Banda Oriental y contrata la construcción de dos fragatas. A su regreso viaja con marinos como Ramsay al que contrata para armar una flota. Tanto Rivadavia como personajes de la oposición (Manuel Moreno, Dorrego) como la opinión pública de Buenos Aires, están dispuestos a la guerra.

En ese año se firma al tratado de amistad, comercio y navegación con el Reino Unido. Esto permite gestionar el empréstito con Baring Brothers, que también tramitan Chile, Perú, Colombia y México. Los fondos de ese empréstito permiten equipar al ejército para la guerra con el Brasil.

En 1825 tiene lugar otro acontecimiento, la instalación en Santa Catalina (Lomas de Zamora), de una colonia de escoceses. Habrá que esperar más de tres décadas para otra noticia como esta cuando en la presidencia de Urquiza se fundan las colonias Esperanza y San José en Santa fe y en Entre Ríos.

* El autor es presidente de la Academia Argentina de la Historia. Miembro de la Comisión Directiva del Instituto Argentino de Historia Militar.

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