La Comisión Europea presentó ayer su proyecto de crear una guardia fronteriza y otra costera, para retomar el control de las fronteras exteriores en los países desbordados por la llegada masiva de migrantes, con la intención de desplegarlas aunque un país se oponga.
Esta propuesta, que afecta a la soberanía de los Estados miembros, ya genera críticas y resistencias. La Comisión, que detalló su propuesta ante el Parlamento Europeo, reunido en Estrasburgo (Este de Francia), quiere mostrar audacia con esta propuesta frente a la crisis migratoria.
El objetivo es evitar que el caos se apodere de las fronteras exteriores y tenga por consecuencia el fin del espacio de libre circulación de Schengen, uno de los pilares de la construcción europea.
Según la Comisión hubo 1,5 millón de entradas ilegales por las fronteras desde enero, de migrantes que continúan su camino sin haber sido registrados.
Esta situación condujo a varios países, como Alemania, Austria o Suecia, a restablecer provisoriamente los controles en las fronteras interiores, evidenciando la pérdida de confianza en los países situados en la periferia del bloque.
Un proyecto 'audaz'
Las propuestas de la Comisión “aumentarán la seguridad de nuestros ciudadanos”, prometió ayer en Estrasburgo el comisario europeo de Migración, Dimitris Avramopoulos. Este cuerpo de guardias fronterizos podría tener entre unos 1.000 a 2.000 efectivos para 2020. “Los Estados miembros deberán poner a disposición al menos 1.500 guardias fronterizos” para desplegar en unos días, indicó un documento de la Comisión.
“En situaciones de emergencia” el nuevo cuerpo “debe poder intervenir para velar por la implementación, en el terreno, de las medidas necesarias, incluso allí donde no hay pedidos de ayuda del Estado miembro concernido o cuando ese Estado estima que no necesita una intervención”.
Este caso ilustra la situación reciente de Grecia. Atenas acaba de solicitar una intervención de Frontex, la agencia europea de coordinación de la gestión de las fronteras. Con este proyecto la Comisión quiere que se instaure un mecanismo obligatorio para el despliegue de guardias fronterizos.
El “derecho a intervenir” sólo se llevaría a cabo al término de un proceso gradual, pero la Comisión tendría, al final del proceso, el poder de “tomar las medidas operacionales apropiadas”, según esta propuesta.
Un comité de expertos comisionados por los Estados miembros deberán dar su aval a la decisión de la Comisión por mayoría calificada. La hipótesis de que se decida una intervención, sin el aval del Estado concernido, está planteada en esta propuesta.
“Se trata de una medida de seguridad y, como todas las medidas de seguridad, esperamos que jamás tenga que ser utilizada”, dijo el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ante el pleno.
El proyecto será estudiado por el Parlamento y el Consejo Europeo (los Estados miembros). A pesar del apoyo de París y de Berlín, varios países, en particular los periféricos, se oponen a esta iniciativa.
Remplazar Frontex “por una estructura independiente de los Estados miembros es preocupante”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores polaco, Witold Waszczykowski.
El proyecto de guardias fronterizos europeos forma parte de una nueva serie de medidas presentadas este martes por la Comisión. El Ejecutivo comunitario propuso también una revisión del código Schengen, el espacio de libre circulación compuesto por 22 países de la UE más Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein.
Algunas de las medidas adoptadas
- 'Reubicar' a 160.000 refugiados... -
La Comisión Europea empujó y los Estados miembros terminaron por aceptar la ‘reubicación’, en los 28 países del bloque, de hasta 160.000 solicitantes de asilo llegados a Italia y Grecia. El objetivo era ayudar a estos dos países, más expuestos que el resto, a tratar las solicitudes y acoger a los que pueden aspirar a obtener asilo. Pero Suecia, desbordada por la llegada de migrantes, pide también beneficiarse de este mecanismo de reparto.
- ...Desde centros de registro -
La ‘reubicación’ también es complicada por la elección de los solicitantes de asilo. Algunos prefieren continuar su ruta hacia el Norte, en especial hacia Alemania, en vez de registrarse en los centros a este efecto (‘hotspots’) instalados en Italia y Grecia y esperar a que se les asigne un destino en la UE.
Estos ‘hotspots’ tardan además en armarse.
- El reenvío de los ilegales -
Los ‘hotspots’ son lugares en donde se diferencia a los refugiados de los llamados migrantes económicos, que la UE prometió repatriar de manera sistemática. Para acelerar estos retornos, los europeos intentan establecer una “lista de países seguros”. Los ciudadanos de estos países no podrían aspirar a beneficiarse del estatuto de refugiado.
La Comisión propuso una lista de 7 países (Albania, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Macedonia, Montenegro, Serbia y Turquía), pero las discusiones no avanzan. Varias capitales se rehúsan a incluir a Turquía.
Guardias fronterizos europeos
La UE debe controlar mejor sus fronteras, repiten los mandatarios europeos. Los atentados en París, algunos de cuyos autores habrían utilizado la ruta de los migrantes, agregó al tema migratorio un nuevo cariz de seguridad.
La presión aumentó en Grecia para que pida una intervención de la agencia europea de control de fronteras, Frontex. Atenas lo hizo, pero Bruselas quiere instrumentos más vinculantes para obligar a algunos países a aceptar una intervención europea y obligar a otros a poner a disposición los recursos necesarios.
Ayer, la Comisión detalló su proyecto de un “cuerpo europeo” de guardias fronterizos y guardacostas. Esta nueva agencia tendría unos 1.000 agentes para 2020, y una reserva de guardias fronterizos para despliegue inmediato.
Pero este proyecto ya tiene resistencias en un tema que compete a la soberanía nacional.