28 de febrero de 2014 - 00:49

El capitán del Costa Concordia regresó al barco que hundió

Dos años después de haber abandonado la nave tras el naufragio, Schettino abordó el crucero reflotado en la isla del Giglio.

El capitán del "Costa Concordia", Francesco Schettino, subió nuevamente a su barco ayer en el puerto de la isla del Giglio, más de dos años después de haberlo abandonado durante el naufragio que causó 32 muertos.

Schettino, con lentes negros y chaqueta de cuero, llegó en coche al puerto, informó una periodista. Luego entró con su abogado Domenico Pepe en un hotel donde se celebró una reunión preliminar a la inspección del barco, a la que ha sido autorizado a asistir.

El capitán había llegado el martes por la noche a la pequeña isla toscana. Una vez allí se refugió con su abogado en una casa blanca de la parte alta del puerto.

Schettino está procesado por homicidios múltiples por imprudencia, abandono de navío y daños causados al medio ambiente.

En declaraciones citadas por la prensa italiana, el comandante, al que algunos apodan "Capitán Cobarde", desmintió haber llorado al ver los restos del barco. "Quieren hacerme pasar por un débil, como hace dos años. Pero no soy así. Quiero demostrar (...) que no soy un cobarde", dijo.

Durante el naufragio, la noche del 13 de enero de 2012, un oficial de la capitanía del puerto de Livorno (centro), el capitán Gregorio de Falco, había ordenado a Schettino que volviera a su embarcación, que había abandonado mientras se llevaban a cabo las operaciones para socorrer a los numerosos pasajeros. "¡Vuelve a bordo, caramba!", le gritó. La grabación de esa conversación fue difundida en el mundo entero.

Por su parte, Schettino afirma que cayó en una chalupa y que se quedó en el muelle para "coordinar las operaciones de socorro".

"Lo que más marcó a la isla fue cuando justamente Schettino bajó del barco la noche del accidente", comentó el alcalde de Giglio, Sergio Ortelli. "A nosotros, más que los dos días de su presencia en la isla, lo que nos interesa son los dos años de operaciones de salvamento del buque, que esperamos terminarán lo antes posible, con una previsión de retirada a fines de junio", afirmó el alcalde.

"Esta isla quiere recuperar su vida normal, el turismo", destacó.

El responsable de la extraordinaria operación para enderezar el crucero de lujo en setiembre pasado, Nick Sloane, quien también se encontraba en la isla ayer, confirmó que "el objetivo" para sacar al enorme mastodonte "sigue siendo fines de junio, si las condiciones meteorológicas lo permiten".

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