15 de noviembre de 2013 - 00:34

El PBI per cápita más alto de América Latina

La economía chilena crece a buen ritmo pero arrastra una alta desigualdad social, una gran dependencia de la explotación del cobre y un ajustado suministro de energía, en un escenario que deberá gestionar quien gane la elección presidencial del domingo.

Chile, de acuerdo a cifras del Banco Mundial, cuenta con el mayor PBI per cápita de América Latina, equivalente a unos 22.362 dólares por paridad de poder de compra en 2012, lo que pone al país al nivel de los desarrollados.

El estado de sus cuentas macroeconómicas es envidiable: una inflación en torno al 3% anual y un desempleo en su piso más bajo en tres décadas, de 6,4%.

El Producto Bruto Interno cerraría este año con una expansión entre 4 y 5%, superando el promedio de América Latina, tras alcanzar en 2012 un crecimiento de 5,6%, impulsado por la explotación del cobre -del que Chile es el principal productor mundial- y por un aumento del consumo interno.

Las cifras de crecimiento ubican a Chile a la cabeza del selecto grupo de países de la OCDE, a la que Chile se integró en 2010. Pero, al mismo tiempo, el país ostenta el mayor índice de desigualdad social.

La brecha entre ricos y pobres se arrastra por años, sin que el crecimiento económico sostenido de la última década haya logrado nivelar los ingresos.

Existe una clase media fuertemente endeudada y con altas expectativas de progreso, pero que aún se encuentra muy lejos de los sectores ricos, en un país donde la educación y la salud de calidad se encuentran en manos de privados.

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