El canciller argentino, Héctor Timerman aseguró que "desde el primer día tras el arresto de los dos jóvenes", activistas de Greenpeace, "Argentina estuvo en permanente contacto con la familia y envió un funcionario diplomático al puerto en el Ártico para tomar contacto con ellos".
"No vamos a dejar de hacer absolutamente nada para que los jóvenes se sientan protegidos por su país, Argentina. Es un derecho humanitario y un deber asistir a los jóvenes y sus familias", dijo.
Timerman contó que "desde el primer día tras el arresto de los dos jóvenes, Argentina estuvo en permanente contacto con la familia y envió un funcionario diplomático al puerto en el Ártico para tomar contacto con los argentinos. Fuimos el primer país en hacerlo".
El diplomático enumeró todas las acciones que realizó la Cancillería y aclaró que este procedimiento se hace en el marco del programa Argentinos en el Extranjero. "Yo recibí a la familia y le he pedido al gobierno de la Confederación Rusa que por razones humanitarias les permitiera a los jóvenes el contacto telefónico con sus familias", contó el canciller.