29 de noviembre de 2014 - 00:00

Brasil estrena nueva conducción económica y sale de la recesión

Rousseff designó ministro de Hacienda al liberal ortodoxo Joaquim Levy, ex funcionario del FMI. Le dicen “Manos de tijera”. Buscará contener la inflación y el déficit fiscal y acelerar el crecimiento.

Brasil, la séptima economía mundial, salió tímidamente de la recesión técnica y se expandió 0,1% en el tercer trimestre sobre el anterior, en datos que se conocen un día después de que el gobierno anunciara un nuevo equipo económico que se comprometió a reactivar el crecimiento y controlar la inflación.

Según detalló ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), comparado con el trimestre previo, la industria, duramente golpeada por la fragilidad económica, comenzó a crecer, además del sector servicios. Ambos sectores también crecieron frente al mismo período del año previo.

No obstante, comparada con el mismo período del año anterior, la economía brasileña anota una caída del 0,2% en el tercer trimestre.

“La economía entró en proceso de retomar el crecimiento, aunque en un ritmo aún modesto”, dijo el Ministerio de Hacienda en un comunicado, donde además destacó la expansión en 1,7% de la industria en el período.

La séptima economía mundial había entrado en recesión técnica tras registrar contracción en su PBI del primer trimestre (-0,2%) y del segundo (-0,6%).

En el acumulado del año, hasta setiembre, la economía brasileña anota una débil expansión del 0,2%, frente al mismo período de 2013.
El gigante sudamericano enfrenta su cuarto año consecutivo de crecimiento moderado. Tras un alza espectacular de 7,5% del PBI en 2010, Brasil creció 2,7% en 2011, 1% en 2012 y 2,5% en 2013. Analistas creen que el crecimiento de 2014 será de 0,2%.

Además, la inflación está en 6,59% en 12 meses, por encima del techo de la meta oficial de 6,5% anual, tema muy criticado por el mercado, que asegura que el gobierno prefirió privilegiar el gasto público a controlar el alza de precios, sin dejar actuar al Banco Central.

La agencia de calificación financiera Moody’s revisó en setiembre la perspectiva de la nota soberana de Brasil de estable a negativa y levantó temores de que el país pueda perder su grado de inversión.

Con cautela

Para economistas, esta cifra es débil, no muestra una trayectoria clara de recuperación y aún sufre los estragos de una criticada política intervencionista por parte del gobierno.

“Esta cifra es prácticamente estable. No podemos decir ni que se está recuperando pero tampoco que esté cayendo. Tenemos que esperar qué va a hacer el nuevo equipo económico de aquí para adelante”, afirmó Leandro Martins, consultor de Walpires Corretora en Sao Paulo.

“El escenario aún es de fragilidad. La recesión técnica paró pero este 0,1% aún es débil. Peor aún si se ve que, frente al trimestre del año previo, hay una caída de 0,2%. Esto es reflejo de una política fiscal irresponsable”, comentó por su parte Alex Agostini, economista jefe de Austin Rating.

“Lamentablemente Brasil está creciendo menos que Grecia, que estuvo en recesión por largo tiempo, y que Rusia, que está en medio de un conflicto bélico. Las perspectivas para Brasil siguen siendo de débil crecimiento”, agregó.

Recuperar la confianza

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, designó el jueves a Joaquim Levy, un economista ortodoxo de 53 años y cercano al mercado, como su futuro ministro de Hacienda, quien se comprometió a reactivar el crecimiento, con un mejor control de gastos y un mayor ahorro público, que recupere la confianza de los inversores.

“Vamos a trabajar con una meta de superávit fiscal primario (ahorro para el pago de la deuda pública) de 1,2% del PBI para 2015, en tanto que para 2016 y 2017 ésta no será menor a 2%”, dijo el futuro ministro de Hacienda en la conferencia de prensa de presentación del nuevo equipo económico.

“Esta meta es fundamental para reactivar el crecimiento”, agregó. El cumplimiento de este objetivo de ahorro es seguido atentamente por el mercado y por organismos multilaterales, y es tomado como una señal de confianza en la economía.

La meta, que era de 3,1% del PBI, disminuyó para 1,9% en 2013 y se esperaba el mismo guarismo para 2014. Sin embargo, hasta octubre de este año, el gobierno sólo ha conseguido ahorrar el equivalente al 0,56% del PBI, según cifras divulgadas ayer.

Completan el equipo económico de Rousseff el nuevo ministro de Planificación, Nelson Barbosa, y el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, quien fue ratificado en el cargo.

Levy, ex funcionario de Lula

Conocido ya en los pasillos de la presidencia brasileña como “Manos de Tijera”, Levy también fue secretario del Tesoro en el primer gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), cuando un equipo económico ortodoxo dio tranquilidad a los mercados ante los temores por la llegada al poder del sindicalista de izquierda.

Formado en ingeniería naval en Brasil y doctorado en Economía por la Universidad de Chicago, ocupó asimismo varios cargos en organismos internacionales como el FMI, el BID y el Banco Central Europeo. El mercado reclamaba insistentemente un cambio en el liderazgo económico del país, menos injerencia gubernamental en empresas y bancos estatales y más austeridad.

La mandataria, reelecta en octubre por menos de tres puntos porcentuales frente a su rival socialdemócrata Aecio Neves, completó su nuevo equipo económico con el nombramiento como ministro de Planificación de Nelson Barbosa, de 45 años. Barbosa fue secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda entre 2011 y 2013.

Alexandre Tombini, presidente del Banco Central desde 2011, fue confirmado en el cargo. De 50 años, es un funcionario de carrera de la institución monetaria pero es considerado también un hombre del mundo financiero.La designación de Levy en el gobierno de Rousseff es “lo mismo que invitar a un funcionario de la CIA para dirigir la KGB”, dijo Aecio Neves. Buena parte del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT, en el poder desde 2003) no ocultó su desilusión con la designación de Levy.

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