El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) advirtió ayer que Siria podría estar al “borde del abismo”, al tiempo que los trabajadores de ayuda se preparan para un probable aumento de los casi 2 millones de refugiados que han huido de la guerra civil del país. António Guterres pidió a los vecinos de Siria mantener abiertas sus fronteras para dar cabida a los sirios que buscan escapar de la guerra.
