6 de noviembre de 2016 - 00:00

Bill Gates: “Una mujer en la Casa Blanca podría representar un modelo”

El fundador de Microsoft se declara “apolítico”, pero cree que si Clinton es presidenta, eso ayudaría a “reducir la brecha entre hombres y mujeres en espacios de poder”.

Para el hombre con la mayor fortuna del mundo, según el ránking internacional que elabora la revista Forbes, las elecciones del martes en Estados Unidos no parecen ser una preocupación. Al menos eso es lo que afirma en una entrevista realizada durante su viaje a Europa.

Mientras el final de la campaña por la Casa Blanca se torna vertiginoso, con encuestas que dan una mínima diferencia entre la candidata demócrata Hillary Clinton y su rival republicano Donald Trump, Bill Gates no quiere decir abiertamente a quién votará. Se mantiene, en el ámbito público, en una postura neutral, como hace en su fundación, a la que define como “apolítica”.

Asegura que, gane quien gane, sus actividades en el ámbito de la filantropía no sufrirán cambios. Aunque admite que la llegada de una mujer por primera vez a la presidencia en su país podría servir de modelo para empezar a reducir la brecha entre hombres y mujeres en los espacios de poder.

-En su blog usted ha interpelado a los candidatos a la Casa Blanca acerca de su responsabilidad en la promoción del progreso. ¿Cuál de los dos representa mejor sus objetivos, Hillary Clinton o Donald Trump?

-Es indudable que un candidato que abraza la visión de un rol importante de Estados Unidos en el cuadro de las ayudas internacionales se corresponde mejor con los valores que compartimos mi mujer y yo. No declaramos explícitamente por quién votaremos porque estamos ligados a la Fundación, que es apolítica.

Hemos encontrado el modo de trabajar en perfecto acuerdo con las diversas administraciones, desde Bill Clinton a George Bush (la administración Bush fue muy generosa en la lucha contra el sida y la malaria) y ahora con Barack Obama. Por lo tanto, nos esforzaremos para trabajar lo mejor que podamos junto al vencedor, cualquiera sea.

Históricamente los dos partidos, demócratas y republicanos, han sido buenos socios. Nuestra esperanza es no tener que constatar una tendencia a encerrarse por parte de uno de los dos.

-Su nombre y el de su mujer, Melinda, se han mencionado en algunos documentos publicados por WikiLeaks como posibles candidatos a la vicepresidencia en tándem con Hillary Clinton. ¿La política podría ser una vocación para ustedes?

-Ni yo ni mi mujer seremos políticos jamás. Trabajamos en estrecho contacto con numerosos gobiernos. Nos gusta muchísimo el trabajo que hacemos en la Fundación: es con este trabajo que tenemos mayores posibilidades de incidir.

-En sus proyectos de desarrollo ponen el acento en el rol de las mujeres y de los chicos. ¿Qué puede cambiar el tener una mujer como jefa de Estados Unidos?

-Sería bueno demostrar que las mujeres pueden acceder a los cargos más altos. Una mujer en la Casa Blanca podría representar un modelo. Sería un gran avance, pero no resolvería el problema de que a las mujeres las afecta mayoritariamente la pobreza.

Queda mucho por hacer en favor de la igualdad entre hombres y mujeres, aun cuando las desigualdades se reduzcan con el desarrollo económico. Nosotros ponemos el acento sobre las mujeres en todas las etapas de nuestra estrategia.

Por ejemplo, enseñarles a criar gallinas garantiza beneficios considerables en términos de aporte nutritivo para la familia, inclusive con un huevo por semana simplemente. Melinda está muy convencida de estos argumentos. ¡Si sale electa Hillary iremos a hablarle de la importancia de las gallinas en África!

-¿Y su hábito de consumir hamburguesas con queso en las comidas no es una amenaza para la salud?

-Cuando viajo, como la versión local de la hamburguesa con queso bastante a menudo, es verdad. Pero en casa comemos hamburguesas una vez cada veinte días, más o menos.

No es una obsesión, es solamente una forma sencilla y rápida de alimentarme cuando estoy de viaje. ¡No soy un modelo de régimen alimentario! Sin embargo, todo depende de la cantidad de comida que consumas y de cuánto ejercicio físico hagas. Yo juego al tenis, por ejemplo.

El plan para erradicar la pobreza extrema en 2030

-Usted se propone el objetivo de erradicar la pobreza extrema antes de 2030. ¿Hasta qué punto es realizable?

-La ONU fijó los objetivos, los llamados Objetivos de Desarrollo para el milenio, para el período de 1990 a 2015; la etapa siguiente es de 2015 a 2030. Nosotros participamos en diversos aspectos de estos objetivos. La salud, que incluye la nutrición, y la agricultura (duplicar la productividad de los agricultores en los países pobres de toda África) son palancas fundamentales para el desarrollo económico.

El mundo ha experimentado una reducción en gran escala de la pobreza. Uno de los objetivos del milenio era disminuir la pobreza, y excluyendo del cálculo la gran contribución originada en el desarrollo económico de China hemos registrado un descenso del 40 por ciento.

Países como la India, Brasil o México ya son países de ingresos medios. Es un cambio considerable: en 1960 los países de ingresos medios no existían, el 15 por ciento de la población vivía en países desarrollados y el 85 por ciento en países pobres.

Hoy la mayor parte de la población vive en países de ingresos medios: los países pobres representan ahora sólo el 25 por ciento de la población mundial y están ubicados principalmente en África y determinadas partes de Asia.

Es cierto, los más pobres de estos países, como la República Democrática del Congo o la República Centroafricana, no tienen muchas posibilidades de erradicar la pobreza antes de 2030. El fin de la pobreza extrema en 2030 no es un objetivo puro, sino una aspiración, en gran parte realizable. La realidad es que los niveles de pobreza están cayendo de un modo muy significativo.

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