Un tribunal de Milán condenó al ex primer ministro Silvio Berlusconi por la publicación ilegal de transcripciones de conversaciones telefónicas en un periódico propiedad de su imperio de medios de comunicación.
Un tribunal de Milán condenó al ex primer ministro Silvio Berlusconi por la publicación ilegal de transcripciones de conversaciones telefónicas en un periódico propiedad de su imperio de medios de comunicación.
La corte lo sentenció ayer a un año de prisión, aunque es improbable que sea encarcelado durante una posible apelación al fallo. En Italia, es raro que alguien vaya a la cárcel pendiente de posible apelación, excepto en casos graves como asesinato.
El cargo está relacionado con la publicación en 2005 de una llamada telefónica intervenida que fue parte de una investigación en el intento fallido de la compañía financiera Unipol por tomar el control de la Banca Nazionale del Lavoro. El ofrecimiento fue bloqueado por el Banco Central italiano, lo que contribuyó a la renuncia forzada del entonces director del Banco de Italia, Antonio Fazio.
El hermano del acusado, Paolo Berlusconi, fue condenado por el mismo cargo y sentenciado a dos años y tres meses de prisión. Paolo Berlusconi es el editor del periódico milanés Il Giornale, que publicó la transcripción de la conversación.
La defensa de Silvio Berlusconi acusó al tribunal de buscar un veredicto expeditivo para beneficio político.
El fallo no impide al ex premier participar en un nuevo gobierno porque Italia no impide que las personas condenadas por delitos menores sean elegidas al Parlamento. Su coalición de centroderecha terminó en la tercera posición en las elecciones parlamentarias en las que no hubo un claro ganador. Se espera que el 20 de marzo se inicien las negociaciones para formar un nuevo gobierno.
Las conversaciones grabadas suelen ser publicadas por la prensa italiana, pese al riesgo de condenas.