Los fans de AC/DC esperaban con ansias este concierto. Luego de que Brian Johnson anunciara su salida (¿provisoria?) del grupo por problemas auditivos, había mucha expectativa por saber cómo Axl Rose (54) llenaría ese vacío. El sábado a la noche, en Lisboa, la banda australiana estrenó su nueva formación.
Ante casi 60 mil personas que se acercaron al Passeio Maritimo de Algès, el ex Guns N' Roses entonó algunos de los clásicos de AC/DC de una manera poco habitual para un rockstar: debido a una fractura en su pie izquierdo, cantó sentado en una silla.
"Encantado de conocerlos", gritó Rose al entrar al escenario con el guitarrista Angus Young y compañía.
“Empezó bastante bien, y fue mejorando. Espero que me acepten bien y no me despidan”, ironizó Axl Rose ante un público entusiasta.
Así, el cantante californiano dio inicio a una gira europea que hasta ahora tiene otros 11 shows programados. A través de su cuenta oficial de Twitter, la banda compartió un video con las repercusiones de los fans portugueses después del recital, con halagos para el hombre que fue el rostro de una de las bandas más populares de los noventa.
La prensa también escuchó con beneplácito los rugidos de Axl y los críticos aprobaron la intervención del pelirrojo.
El organizador del concierto portugués ha tenido que enfrentarse a una serie de seguidores descontentos a los que ha devuelto el precio del boleto.
“Brian Johnson es un gran cantante, es un verdadero desafío cantar en su lugar. Intento hacerle justicia, para ustedes, los fans”, afirmó Axl Rose, quien actuará con el grupo en los otros once conciertos programados en Europa.
El relevo fue anunciado a mediados de abril y sorprendió a todos sus seguidores. Los médicos le advirtieron a Brian un mes antes que podría quedarse sordo si seguía actuando. Para Johnson, que entró en AC/DC en 1980, tras la muerte del cantante Bon Scott, es un golpe duro. “Ése fue el día más oscuro de mi vida profesional”, dijo en un mensaje que envió a sus fans.