La dirección palestina estaba bajo presión para acudir a la justicia internacional, tras la publicación ayer de un informe médico que confirma la tesis del envenenamiento de Yaser Arafat, un camino sembrado de obstáculos políticos y jurídicos.
La dirección palestina estaba bajo presión para acudir a la justicia internacional, tras la publicación ayer de un informe médico que confirma la tesis del envenenamiento de Yaser Arafat, un camino sembrado de obstáculos políticos y jurídicos.
“De la misma forma que una comisión de investigación internacional fue formada sobre el asesinato de (el ex primer ministro libanés) Rafic Hariri, debe haber una comisión internacional para investigar la muerte del presidente Arafat”, declaró Wasel Abu Yusef, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
“Los resultados mostraron que Arafat fue envenenado con polonio, una sustancia que poseen únicamente los Estados y no los individuos, lo que significa que el crimen fue cometido por un Estado”, subrayó. “Las instrucciones de Sharon eran de tomar todas las precauciones para que Arafat --rodeado entonces por el ejército israelí en la Muqata, sede de la presidencia palestina en Ramala- no muriera a manos de nuestros soldados”, dijo Ranan Gisin, portavoz y asesor del primer ministro de esa época, Ariel Sharon.
“Fue por ese motivo que Sharon permitió la evacuación hacia un hospital en Francia de Arafat, cuando se supo que estaba moribundo”, aseguró, calificando sus afirmaciones de la época lamentando que Arafat todavía estuviera vivo de “declaraciones políticas que no tuvieron consecuencias operacionales”.
Sin embargo, para los palestinos, el informe médico suizo, que afirma que “una tercera parte” estuvo involucrada en la muerte de Arafat, no hace más que confirmar una convicción muy arraigada sobre la implicación de Israel en su envenenamiento.
El informe médico se refiere al precedente de Alexander Litvinenko, un ex miembro de los servicios de inteligencia rusos que fue asesinado o en Londres con polonio radiactivo, en 2006,
“El objetivo de Israel asesinando a Arafat era modificar el panorama palestino y hacer surgir una dirección palestina más conciliadora, para poder llegar a un acuerdo según los términos de Israel”, opinó el politólogo Abdelmajid Suilem, aludiendo al actual presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas.
Según el analista Hani al Masri, “los palestinos esperan ahora medidas de sus dirigentes para seguir esos resultados”.
La publicación de estos resultados “puede perjudicar a las negociaciones políticas” que tienen lugar actualmente con Israel, destacó, recordando el compromiso adoptado por Abas de suspender toda iniciativa palestina ante las organizaciones internacionales durante los nueve meses que durarán las conversaciones.