El Gobierno nacional concretó este martes un anuncio que podría reconfigurar, al menos en parte, el mercado automotor argentino. A través de una resolución firmada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se habilitó la importación directa de autos 0 kilómetro por parte de particulares, sin necesidad de pasar por automotrices con producción local o importadores oficiales.
La clave del nuevo esquema está en la flexibilización de la homologación. Hasta ahora, traer un vehículo desde el exterior requería cumplir con la exigente Licencia de Configuración de Modelo (LCM), un trámite reservado a terminales con representación formal en el país.
A partir de ahora, cualquier persona física podrá importar un auto nuevo utilizando la LCM existente del modelo en cuestión o, en su defecto, presentar un trámite alternativo similar al de la VTV, llamado Certificado de Seguridad Vehicular.
Autos importados y “mercado más libre y competitivo”
“Queremos fomentar un mercado más libre y competitivo, con productos de mayor calidad y seguridad”, expresó Sturzenegger. Y reforzó: “Esta es una promesa cumplida del presidente Javier Milei: más libertad para los argentinos”.
La medida permite importar un solo vehículo por año por persona, exclusivamente para uso particular y sin fines comerciales. Como contrapartida, la unidad no podrá venderse durante al menos dos años desde su patentamiento.
Hay un límite importante: no se podrán traer autos que no estén previamente homologados en países con normas de seguridad más exigentes que las argentinas, como Estados Unidos, la Unión Europea, Japón o Australia. Quedan fuera entonces vehículos producidos en mercados sin estándares estrictos, lo que busca preservar un mínimo de protección técnica para el consumidor local.
Desde ya, el interesado deberá afrontar la totalidad de los costos de importación, aranceles, flete y tributos internos. No sería, por tanto, una vía para abaratar el acceso a un 0km, pero sí una puerta abierta a modelos que hasta ahora eran inaccesibles, ya sea por falta de interés de las marcas con presencia formal en Argentina o por trabas burocráticas.
El ministro Federico Sturzenegger celebró con un sable de luz de Star Wars en Neura
El ministro Federico Sturzenegger celebró la desregulación de la importación de autos 0km por particulares.
Captura de video
Celebración y dudas sobre la importación de autos
La medida generó reacciones cruzadas. Mientras algunos celebran la ampliación del acceso y la posibilidad de importar vehículos deseados —como versiones deportivas, eléctricas o modelos de lujo—, otros advierten que sin una baja de impuestos asociada, el efecto será limitado y solo beneficiará a una minoría con muy alto poder adquisitivo.
Lo cierto es que, aunque no se avecina una avalancha de autos importados por cuenta propia, este cambio sí rompe con un histórico cerrojo del negocio automotor argentino, dominado durante décadas por terminales locales e importadores oficiales. Y como mínimo, promete reactivar el interés de los entusiastas dispuestos a darse un gusto sin esperar el visto bueno de una casa matriz.
Queda por ver qué ocurrirá con los vehículos usados, que también habían sido mencionados por el ministro Sturzenegger hace un mes. Esto sí abriría la posibilidad de traer autos de mercados vecinos, como de Chile, donde los precios son sensiblemente más baratos, como hemos repasado en Los Andes con varios modelos.