La preocupación aumentaba en Washington y en los mercados internacionales ante las posibilidades de un default sin precedentes de la economía de Estados Unidos, al continuar bloqueadas las negociaciones sobre la deuda entre republicanos y demócratas en el séptimo día de parálisis del Estado federal.
La Casa Blanca advirtió ayer que un eventual default de la deuda de Estados Unidos generaría un escenario "terrible", con consecuencias de largo plazo. El departamento del Tesoro estima que el 17 de octubre ya habrá agotado su abanico de medidas paliativas en caso de que no se vote entretanto en el Congreso un aumento del techo de la deuda.
El domingo, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, excluyó que sus compañeros de bancada aprueben tal aumento si no obtienen concesiones políticas de parte del presidente demócrata Barack Obama, particularmente en lo relacionado con la reforma sanitaria impulsada por el mandatario.
