Argentina no aceptará el ingreso del cuerpo del criminal de guerra nazi Erich Priebke, quien murió ayer a los 100 años en Roma y que pretendía ser sepultado junto a su esposa en la ciudad de Bariloche, según afirmó la Cancillería argentina a través de la red social Twitter.
"El canciller Héctor Timerman ha dado orden de no aceptar ningún trámite que permita el ingreso del cuerpo del criminal nazi Erich Priebke a nuestro país. Los argentinos no aceptan este tipo de afrentas a la dignidad humana", señaló el mensaje por la red social.
El ex oficial alemán de las SS vivió más de 40 años en Bariloche, donde fue detenido en 1994, para ser extraditado un año después, juzgado y condenado a cadena perpetua en Italia, aunque cumplía reclusión domiciliaria por razones de salud.
Priebke fue descubierto en 1994 en Bariloche por una cadena de televisión estadounidense.
Su apoderado, Paolo Giachino, dijo en Italia que Priebke no iba a ser instalado en una cámara ardiente y que su cuerpo iba a ser enviado a Argentina, para ser enterrado en Bariloche al lado de su esposa.
Priebke, quien nunca pidió disculpas ni mostró arrepentimiento, fue uno de los oficiales que organizó la matanza en las Fosas Ardeatinas en las afueras de Roma de 335 civiles, entre ellos 75 judíos, ejecutados con un tiro en la nuca el 24 de marzo de 1944, en represalia por un ataque de la resistencia contra una unidad de las SS.
Las dos entidades judías de Argentina AMIA y DAIA expresaron su satisfacción "por el rápido accionar del ministerio de Relaciones Exteriores" y dijeron que "Priebke nunca recibirá sepultura en Argentina".
La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) calificó de "un agravio a los principios de la República", el hecho de que el criminal de guerra "residiera impunemente durante décadas en nuestro país, disfrutando de la vida de la que privara a tantos civiles inocentes".
Una historia conocida
Priebke fue uno de los cientos de nazis que hallaron refugio en Argentina tras la capitulación del régimen hitleriano en la Segunda Guerra (1939-45), a donde llegaron incluso altos jerarcas como Adolf Eichmann y Josef Mengele.
Puntualmente finalizada la II Guerra Mundial (1945), Priebke fue internado en un campo británico de prisioneros, del que se escapó en 1946 y huyó a Argentina, como otros muchos centenares de nazis, con ayuda de Odessa, la organización clandestina de ex combatientes alemanes.
Tras permanecer cinco años en Buenos Aires con su esposa, en 1951 se trasladó a la ciudad de Bariloche donde permaneció hasta ser descubierto por la prensa en 1994, lo que supuso su extradición a Italia.
En Bariloche, este hombre de trato amable gozaba de prestigio en la comunidad por su activa labor educativa en el Instituto Cultural Germano Argentino y en el asociado colegio Primo Capraro.
La escuela Primo Capraro es uno de los escenarios centrales de la exitosa película argentina en cartel, Wakolda, precandidata al Oscar, que relata una historia sobre Mengele, "El ángel de la muerte", uno de los altos jerarcas nazis que también vivió en Bariloche.