Los mandatarios de la Unión Europea (UE) se reúnen en cumbre hoy y mañana con posiciones divididas sobre cómo responder a Rusia tras la anexión de Crimea, los más "duros" piden sanciones económicas y financieras, los otros esperan un diálogo con Moscú sin decidirse aún a asumir el costo que supone medidas más fuertes.
Los 28 ya se reunieron de forma extraordinaria a principios de mes, en donde decidieron una estrategia de sanciones progresivas contra Rusia y los responsables ucranianos pro rusos.
El lunes, al día siguiente del referéndum secesionista de Crimea, la UE pasó a la segunda fase de sanciones -la primera era meramente simbólica- congelando los bienes y prohibiendo el visado a 21 responsables, 13 rusos y 8 crimeos.
Tras la firma por el presidente ruso Vladimir Putin de un acuerdo para formalizar la anexión de Crimea a la Federación de Rusia, la "fase tres" de las sanciones, esta vez económicas y financieras, se inscribe en la agenda de los mandatarios.
Y es aquí que los Estados miembros se muestran, una vez más, divididos. Los países que otrora estaban bajo la influencia de la URSS "son los que lideran una posición más firme", señaló una alta fuente diplomática. Los otros privilegian la búsqueda de un diálogo y una "solución política" con Moscú.
"Se discutirá mucho sobre esto", la tercera fase de sanciones, durante la cena del jueves de los jefes de Estado y de gobierno, sostuvo otro alto diplomático que añadió que "la situación ahora no es la desescalada, sino la escalada".
Algunas fuentes consultadas estiman que los mandatarios no llegarán a la fase tres, "se pedirán probablemente a los diferentes servicios que comiencen los trabajos en ese sentido".