Chile defendió ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la respuesta que el gobierno de Sebastián Piñera ha dado a las protestas callejeras que sacudieron al país durante el último mes y medio.
Chile defendió ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la respuesta que el gobierno de Sebastián Piñera ha dado a las protestas callejeras que sacudieron al país durante el último mes y medio.
El canciller Teodoro Ribera dijo en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente que el gobierno chileno está comprometido con el respeto a los derechos humanos, incluyendo a quienes hayan sido arrestados por incurrir en actos violentos durante las protestas.
Ribera no se refirió al informe entregado horas antes a Piñera en Santiago por la organización Human Rights Watch, que denunció graves abusos policiales en la represión de las protestas.
"Chile es un país con una larga tradición democrática. Aún en los momentos más difíciles de esta crisis, el Estado ha seguido funcionando y el estado de derecho está plenamente vigente", indicó.
La Fiscalía Nacional chilena elevó a 2.670 las investigaciones penales por violaciones a los derechos humanos por igual número de víctimas, que incluyen a 422 niños y adolescentes, que habrían sido cometidas por agentes del Estado.
En tanto, Human Rights Watch afirmó a través de un documento que la policía chilena cometió "graves violaciones de derechos humanos que incluyen uso excesivo de la fuerza en las calles'' contra manifestantes y transeúntes y "abusos en detención".
El informe coincide en varios puntos con uno presentado por Amnistía Internacional la semana pasada.
El gobierno respondió que se trata de una cuestión que le "preocupa" y que fue "recibida con dolor".