Los mercados financieros internacionales reaccionaron este miércoles a la victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio término de Estados Unidos, que le permitió recuperar el control de ambas cámaras del Congreso.
Los mercados financieros internacionales reaccionaron a la derrota de los republicanos en las elecciones de medio término de Estados Unidos. Temor entre las tecnológicas de Asia por mayor control a desarrollos de IA.
Los mercados financieros internacionales reaccionaron este miércoles a la victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio término de Estados Unidos, que le permitió recuperar el control de ambas cámaras del Congreso.
Los futuros de Wall Street operaban en alza y las principales bolsas europeas registraban avances, mientras que los mercados de Asia-Pacífico cerraron con resultados dispares.
A las 5.15, hora del Este (7.15 en Argentina), los contratos futuros del Dow Jones subían 1,20%, los del S&P 500 avanzaban 0,78% y los del Nasdaq-100 ganaban 0,68%. Por su parte, los futuros del Russell 2000, que agrupa a empresas de menor capitalización, registraban una mejora del 1,25%.
Los futuros son contratos que permiten anticipar la tendencia con la que podrían abrir los principales índices de Wall Street. En este caso, el movimiento alcista se produjo después de que los demócratas consiguieran una mayoría legislativa que podría modificar el rumbo de algunas políticas económicas y regulatorias de la administración de Donald Trump.
La jornada anterior había mostrado un comportamiento dispar en Nueva York.
El S&P 500 cerró con una suba del 0,4% y el Nasdaq-100 avanzó 0,7%, mientras que el Dow Jones terminó con una caída del 0,4%.
Uno de los sectores que concentró la atención de los inversores fue el tecnológico. La victoria demócrata alimentó las expectativas de un mayor control legislativo sobre el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial (IA), especialmente en lo relacionado con la construcción de centros de datos.
En ese contexto, las acciones de los fabricantes de semiconductores Nvidia y Micron perdían más del 1% antes de la apertura de Wall Street. En sentido contrario, AMD subía un 6%, luego de presentar resultados trimestrales que superaron las previsiones del mercado.
Las preocupaciones también alcanzaron a las compañías tecnológicas asiáticas. Los inversores evaluaban la posibilidad de que un Congreso controlado por los demócratas impulse un mayor escrutinio y nuevas restricciones para las empresas vinculadas con la IA.
Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, advirtió que las compañías del sector podrían enfrentar un escenario regulatorio más exigente. La especialista señaló que las empresas de inteligencia artificial podrían quedar bajo un mayor control legislativo durante los próximos dos años.
En Europa, los principales mercados bursátiles registraban avances durante la mañana. El índice alemán DAX subía 1,12%, el CAC 40 de París avanzaba 1,07% y el FTSE 100 de Londres ganaba 0,76%.
El Euro Stoxx 50, que reúne a las principales compañías de la eurozona, mostraba una suba del 1,37%.
En Asia-Pacífico, por el contrario, las bolsas cerraron con resultados mixtos.
La reacción de los mercados estuvo atravesada por la incertidumbre sobre las consecuencias que podría tener el nuevo equilibrio político en Washington para las inversiones tecnológicas y el desarrollo de infraestructura vinculada con la inteligencia artificial.
La victoria demócrata también abrió interrogantes sobre la capacidad del Gobierno estadounidense para avanzar con su agenda económica. Brooks consideró que el resultado podría derivar en un escenario de bloqueo político durante los próximos dos años, debido a que Trump podría vetar iniciativas impulsadas por la oposición.
En el mercado energético, el petróleo registraba bajas. El barril de Brent, referencia internacional, retrocedía 1,14% y cotizaba a 102,42 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, perdía 0,55% hasta los 95,56 dólares.
Los operadores mantenían la atención puesta en los próximos movimientos de Washington en la guerra con Irán y en las posibilidades de abrir negociaciones que permitan avanzar hacia el final de los conflictos en Irán y Ucrania.