Los demócratas protagonizaron una contundente ola azul en las elecciones de medio término de Estados Unidos y consiguieron arrebatarles a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso. La victoria, que incluyó triunfos en estados tradicionalmente conservadores, representa un duro revés para Donald Trump y abre un nuevo escenario político para la etapa final de su presidencia.
La oposición se impuso en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Ohio, además de conseguir resultados destacados en bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas. En este último estado, ningún demócrata había logrado quedarse con una banca en el Senado federal desde 1932.
Resultados en elecciones de medio término en Estados Unidos: Cámara de Representantes
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Según las proyecciones de CNN y NBC, los demócratas alcanzarían al menos 244 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, lo que les garantizaría una mayoría suficiente para controlar la agenda legislativa de ese cuerpo.
En el Senado, donde se renovaba aproximadamente un tercio de las 100 bancas, la oposición necesitaba arrebatarles cuatro escaños a los republicanos para alcanzar el control.
Los triunfos en estados que durante décadas habían sido considerados territorios seguros para el Partido Republicano terminaron de inclinar el resultado.
Resultados en elecciones de medio término en Estados Unidos: Senado
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Texas: una derrota histórica para los republicanos
Uno de los resultados más significativos se produjo en Texas.
El pastor presbiteriano y educador James Talarico se convirtió en el primer demócrata elegido senador federal por ese estado en 38 años, luego de derrotar a Ken Paxton, fiscal general de Texas y candidato respaldado personalmente por Trump.
El golpe para los republicanos también alcanzó la gobernación. Greg Abbott, que buscaba un cuarto mandato consecutivo, perdió frente a la demócrata Gina Hinojosa, quien se convertirá en la primera mujer latina en ocupar ese cargo y pondrá fin a más de tres décadas de dominio conservador.
Resultados en elecciones de medio término en Estados Unidos: gobernadores
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El resultado abrió interrogantes sobre el comportamiento del voto latino, que en las elecciones de 2024 había contribuido al triunfo de Trump con un respaldo histórico y que, en esta oportunidad, tuvo un papel decisivo en la victoria demócrata en Texas.
La ola azul también tuvo consecuencias en Kansas.
Allí, Adam Hamilton consiguió una banca en el Senado federal y quebró una racha de casi un siglo sin representantes demócratas de ese estado en la Cámara Alta.
Los republicanos ganaron, pero con márgenes más estrechos
La magnitud del cambio político también quedó reflejada en los estados donde los republicanos lograron imponerse. Aunque conservaron algunas gobernaciones, sus victorias se produjeron con diferencias mucho menores que en elecciones anteriores.
En Florida, Byron Donalds se convirtió en el primer gobernador negro de la historia del estado, un territorio del sur estadounidense con una fuerte tradición republicana. Su triunfo se produjo por una diferencia de apenas 1,5 puntos porcentuales.
El contraste con la elección anterior resulta significativo: hace cuatro años, su antecesor, Ron DeSantis, había conseguido la reelección con una ventaja de 20 puntos sobre su rival demócrata.
Capitolio, sede de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, en Washington
EFE
La reducción de los márgenes republicanos en distintos territorios fue interpretada como otra señal del cambio en el escenario electoral, incluso en regiones donde Trump había conseguido un respaldo importante en 2024.
El presidente reconoció el resultado electoral durante la noche del martes, según periodistas de The New York Times que conversaron con él durante la jornada.
“Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, afirmó Trump al periódico. También dejó abierta la posibilidad de trabajar con la oposición: “Trabajaremos con los demócratas. Probablemente llegaremos a un acuerdo”, sostuvo.
La nueva composición del Congreso obligará al mandatario a negociar con una oposición que tendrá mayor capacidad para bloquear proyectos, controlar la actividad del Ejecutivo y abrir investigaciones parlamentarias.
La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes también permitirá impulsar procedimientos de juicio político contra el presidente o integrantes de su gabinete.