Sin dudas hay algo post Boom Boom Kid, con referencias a Pixies y The Muffs pero, como Los Rusos Hijos de Puta (para nombrar una banda análoga a ellos), el trío bonaerense Amor en la Isla (Sol Marianela, Nacho Flores y Lucas Mariño) resulta una refrescante ráfaga de sincericidio del punk que está emergiendo hoy desde la aparición de una nueva generación que están reemplazando aquellas quejas clásicas del género por otras más contemporáneas, en las que caben nuevos trastornos psiquiátricos y las más diversas fobias y TOCs, e incluso apologías a lo Alfonsina Storni.
Aunque eso sí: antes de destruir escenarios como lo hicieron los pioneros, los neopunks de acá prefieren expresar su disconformismo disfrazándose con la estética burlona del diseño barroco y una sustanciosa e ingeniosa pátina de ironía existencialista, que viene perfecto para acentuar esa carcajada sórdida anti paraíso que se profundiza del primero al último tema del trío costeño, arrancando con el collage kitsch de la tapa a cada uno de los diez tracks furiosos de dos minutos del álbum “Playa crocante”.
En definitiva: el Lado B y lynchiano del imaginario festivo de Mar del Plata, Villa Gesell y alrededores. Los chicos están de visita justamente con este material y lo presentarán hoy a las 22, en La Nave Cultural (Maza y España) con los anfitriones Agustina Bécares y Costa Canal y después de la medianoche actuarán en Malandra Bar (Las Heras 361, San Martín).