Importantes aliados de la coalición de gobierno del presidente brasileño Michel Temer han comenzado a conjeturar abiertamente sobre quién podría reemplazarlo si se ve obligado a dejar el cargo debido a un escándalo de corrupción, situación que subraya la fragilidad de la permanencia del gobernante en el poder.
El fiscal general abrió investigaciones contra Temer por presunta obstrucción de la justicia y corrupción pasiva. Temer, antes vicepresidente, ascendió a la presidencia hace poco más de un año cuando la mandataria Dilma Rousseff fue destituida tras ser acusada de manejos ilegales en el presupuesto federal.
El gobierno de Temer ha pasado de una crisis a otra. La más reciente fue la difusión de una grabación en la que al parecer el presidente apoya el pago de un soborno a un ex legislador, que ahora cumple una sentencia de 15 años de cárcel.
El presidente rechaza haber cometido delito alguno y ha dicho que no renunciará a la presidencia.
Si Temer renuncia o es destituido, el Congreso elegirá al nuevo gobernante que habrá de completar lo que resta al actual periodo presidencial, que concluye en 2018.
Los dirigentes del Partido de la Social Democracia Brasileña, un aliado menor en la coalición de gobierno de Temer, evitaron mostrar su apoyo al presidente y en cambio hablaron de lo que tal vez está por venir.
El gobernador del estado de San Pablo, Geraldo Alckmin, dijo que el expresidente Fernando Henrique Cardoso y el senador Tasso Jereissati serían buenos candidatos para reemplazar a Temer en caso de que sea destituido.
Alckmin, quien tiene previsto postularse para los comicios presidenciales del año próximo, se descartó para la posible votación en la que se elegirá a un presidente y un vicepresidente, que permanecerían en sus cargos hasta diciembre de 2018.
En declaraciones periodísticas, el senador Jereissati declinó apoyar abiertamente la permanencia de Temer en la presidencia. Sin embargo, señaló que Temer sería consultado en caso de que lo destituyan y se disponga una elección.
Jereissati fue nombrado presidente del partido después de que su antecesor, el senador Aecio Neves, quedó envuelto en la misma pesquisa anticorrupción.
Otros miembros del partido en el Congreso han dicho durante la semana que permanecer demasiado cerca de Temer podría afectarlos para las elecciones del año próximo.
A la pregunta de si se ve como posible candidato, Jereissati declaró: “No he pensado en eso en absoluto”. Pero muchos miembros de su partido insisten en que se postule al menos para vicepresidente.
Ratifica el rumbo
Por otra parte, el presidente de Brasil, Michel Temer, muy debilitado por las graves acusaciones de corrupción, reiteró ayer su firme decisión de mantener el rumbo de sus reformas tendientes a sacar al país de la recesión, a pesar de que se multiplican los pedidos de que dimita.
“Brasil no se ha detenido y no se va a detener, a pesar de la crisis política que, lo reconozco, estamos padeciendo”, afirmó el jefe de Estado en una columna de opinión publicada por el diario Folha de Sao Paulo.
Temer confirmó su presencia el martes en un foro de inversores en San Pablo, capital económica de Brasil, en momentos en que el gobierno prevé una tímida recuperación a pesar de la tasa de desempleo récord, superior al 14%.
La realización del foro “es la prueba incuestionable de que tras un año de responsabilidad fiscal, nuestra economía ya no toca fondo y vuelve a ser vista como una oportunidad para invertir”, expresa en su columna.
Concierto contra el mandatario
Varios miles de personas se congregaron en Rio de Janeiro en una movilización en forma de concierto de grandes nombres de la música brasileña, para reclamar la renuncia del presidente Michel Temer y la realización de nuevas elecciones.
“Si lo empujamos, Temer caerá”, gritaban el domingo los manifestantes entre dos conciertos.
Entre los cantantes presentes en la célebre playa de Copacabana estaban Caetano Veloso, icono del tropicalismo, movimiento vanguardista que revolucionó la música brasileña en los años 70, y Milton Nascimento, otra estrella de la misma generación.