8 de febrero de 2016 - 00:00

Alarma: Norcorea probó nuevo misil

El gobierno del belicoso líder Kim Yong-un dijo que se trató de un cohete para poner en órbita un satélite. Pero EEUU y aliados creen que fue un ensayo para un proyectil de largo alcance con cabeza nuclear.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó enérgicamente ayer, tras una reunión de urgencia, el lanzamiento de un cohete de largo alcance por parte Corea del Norte y anunció que aprobará sanciones “en respuesta a estas peligrosas y graves violaciones”.

Pyongyang había anunciado ayer la puesta en órbita de un satélite mediante un cohete, un lanzamiento condenado por la comunidad internacional que cree que se trata en realidad de un test de misil balístico intercontinental.

Pocas horas después del anuncio, Corea del Sur y Estados Unidos anunciaron el inicio de negociaciones para desplegar en territorio surcoreano el sistema antimisiles estadounidense THAAD, uno de los más modernos del mundo.

En Nueva York, la declaración del Consejo de Seguridad fue aprobada en una sesión de emergencia por sus 15 miembros, incluido China, el principal aliado de Pyongyang.

“Los miembros del Consejo de Seguridad adoptarán rápidamente una nueva resolución imponiendo medidas significativas en respuesta a estas peligrosas y graves violaciones” de resoluciones de la ONU, indica la declaración.

Para el embajador chino, Liu Jieyi, la resolución deberá “reducir la tensión, trabajar por la desnuclearización y el mantenimiento de la paz y la estabilidad, y promover una solución negociada”.

Su homólogo ruso, Vitali Churkin, abogó por una resolución “razonable, que no conduzca al colapso económico de Corea del Norte”, una de las obsesiones de Pekín.

El lanzamiento, que ignora las resoluciones de Naciones Unidas y las advertencias previas de las grandes potencias, tuvo lugar un mes después de que Corea del Norte procediera a su cuarto ensayo nuclear.

El cohete despegó desde la base de Dongchang-ri, en el noroeste del país, hacia las 9 hora local de ayer (21.30 del sábado en Argentina). El lanzamiento fue ordenado personalmente por el líder Kim Jong-un y “puso en órbita con éxito nuestro satélite de observación terrestre Kwangmyong 4”, informó la televisión gubernamental.

La puesta en órbita del satélite no pudo ser confirmada, pero una fuente estadounidense de defensa dijo que al parecer “hubo algo que llegó al espacio”.

Corea del Norte insiste en que el lanzamiento es parte de un programa espacial exclusivamente científico, pero muchos países lo consideran un ensayo camuflado para dotar al régimen de misiles intercontinentales capaces de transportar bombas atómicas hasta cualquier lugar del planeta.

Provocación

“Los programas de misiles y armas nucleares de Corea del Norte representan serias amenazas para nuestros intereses y para la seguridad de algunos de nuestros aliados más cercanos”, dijo en Washington la asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca, Susan Rice.

En Seúl, el teniente general Thomas Vandal, comandante del Octavo Ejército de Estados Unidos con sede en Corea del Sur, dijo en compañía de un funcionario surcoreano que era “hora de avanzar” en el tema del despliegue del sistema antimisiles THAAD.

“Se decidió abrir oficialmente negociaciones sobre la posibilidad de desplegar el sistema THAAD [Terminal High Altitude Area Defense] en el marco de los esfuerzos para reforzar la defensa antimisiles de la alianza Corea del Sur-EEUU”, anunció Ryu Je-Seung, responsable del ministerio surcoreano de Defensa.

En Pekín, la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, manifestó su “pesar por la insistencia de la República Democrática Popular de Corea de realizar un lanzamiento de misiles pese a la oposición internacional”.

Corea del Norte “tiene el derecho al uso pacífico del espacio, pero este derecho está limitado por las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, recordó la portavoz china.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, “condenó con firmeza” el lanzamiento, y pidió a Corea del Norte que ponga fin a sus acciones “provocadoras”. La Unión Europea acusó a Pyongyang de cometer una “nueva grave violación de sus obligaciones internacionales”.

También Rusia, Gran Bretaña y Japón condenaron el lanzamiento norcoreano, mientras que en un mensaje televisado la presidenta surcoreana Park Geun-Hey dijo que “el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe adoptar rápidamente medidas punitivas severas”.

El 6 de enero Corea del Norte realizó una prueba nuclear, también violando las resoluciones de la ONU.

¿Qué significa el lanzamiento del nuevo cohete?

Estas son algunas consideraciones sobre la medida norcoreana:

¿Lanzamiento de satélite o prueba de misil? Estados Unidos, Corea del Sur y otros consideran que el lanzamiento es una prueba prohibida de tecnología misilística. La sospecha se basa en el hecho de que Corea del Norte ha buscado abiertamente fabricar misiles con ojivas nucleares capaces de alcanzar el territorio continental estadounidense, y que la tecnología empleada para lanzar un satélite al espacio puede ser aplicada a un misil de largo alcance.

Un cohete se considera vehículo de lanzamiento espacial cuando se usa para poner un satélite en órbita, pero se considera misil cuando transporta una bomba.

¿Que hay de nuevo en este lanzamiento? Después de varios fracasos, Corea del Norte puso en órbita un satélite con su cohete en tres etapas Unha-3 en diciembre de 2012. La agencia espacial del Norte ayer que colocó en órbita un nuevo satélite de observación terrestre, el Kwangmyongsong 4, o Estrella Brillante 4, menos de diez minutos después del despegue, y prometió lanzar otros.

Funcionarios de defensa surcoreanos dicen que un misil norcoreano desarrollado antes del Unha-3 tiene un rango potencial calculado de hasta 10.000 kilómetros (6.200 millas), que le permitiría alcanzar Hawai y la costa noroeste de EEUU continental.

Pero los críticos dicen que el Norte todavía tiene algunas barreras técnicas que superar para desarrollar armas nucleares confiables que puedan alcanzar blancos lejanos.

El Unha-3 del 2012 medía unos 30 m y transportaba el satélite Kwangmyongsong-3 de 100 kilos. Analistas del exterior consideran que si lograse lanzar un satélite con un peso de una tonelada significaría que pudiera desarrollar un misil nuclear de largo alcance. El tamaño del cohete y el satélite lanzados ayer se desconocía por el momento.

Consecuencias. Es casi seguro que el Norte será objeto de sanciones de las ONU por el lanzamiento.

Pero los críticos dudan de que las sanciones puedan impedir que Corea del Norte siga desarrollando su programa nuclear y misilístico debido a que China, su aliado y mayor benefactor, con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, no está dispuesta a colaborar en la aplicación de sanciones duras a Pyongyang.

China teme que demasiadas presiones sobre Corea del Norte pudieran causar el desplome de su aliado, desatando una ola de refugiados por la frontera norte y estableciendo una Corea unificada con fuerzas de EEUU. AFP

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