Viene del cumpleaños de su mamá y, sinceramente -piensa Néstor- le gustaría hacer un festejo así de íntimo por los 20 años de la banda.
Viene del cumpleaños de su mamá y, sinceramente -piensa Néstor- le gustaría hacer un festejo así de íntimo por los 20 años de la banda.
“Somos los mismos perros viejos que grabamos el primer disco”, frasea la voz de Nonpalidece.
Dos décadas de reggae a fondo. ¿Balance? ¿Cambio de rumbo? Para Néstor Ramljak, el rasta de apellido croata, no es tan así. El proceso de la banda ha sido gradual. No como el de Los Pericos, por ejemplo, que allá por los ‘90, al cuarto o quinto show, ya eran multitudinarios.
Nonpa, en cambio, fue fluyendo lento pero constante. “Lo que pasa es que nos seguimos emocionando cuando salimos a tocar, como si todo empezara ayer”, consiente.
Era el Tigre. El río. Los años del secundario en el que los amigos se ponían panza al sol en canoa a soñar con hacer una música que los invitara a navegar como las aguas del delta. “A dos integrantes medio que los engañé con el estilo; les dije que íbamos a hacer una banda de reggae pero con influencias de funk, blues, música negra. Yo sabía que los iba a enganchar más por ahí.”
Pero el roots pudo más y les tiró de las raíces argentas hasta sacar esa mezcla nativa y fiel del género germinado en Jamaica. Eso que han andado kilometraje: menos Honduras y Bélice, Non palidece ha recorrido todo el cinturón Caribe.
- ¿Y la isla?
- Todavía no. Pero le envió su llamado, a través de Keniata Gil. El músico jamaiquino no sólo se convirtió en productor del disco “El fuego en nosotros” sino que se sumó a una gira.
La brújula de Nonpalidece, ahora, apunta a Mendoza como posta para tocar más de dos horas, antes de embarcarse en octubre rumbo a Europa.
- ¿Cómo es la dinámica de una banda autogestionada para mantenerse a flote y con viento a favor?
- Salir a tocar en vivo. Somos una banda que no se aburguesa. Nos adaptamos a los escenarios, al sonido. Nosotros nacimos sin internet, pero desde hace un tiempo nos apoyamos mucho en las redes. Los contenidos los hacemos nosotros.
Empezamos a editar en formato digital pero también vendemos nuestros discos físicos en cada uno de los recitales, a precios muy accesibles. Hay gente que cuando escucha que vendemos más de 10.000 discos, en estos tiempos, se admira. Digamos que armamos una pequeña pyme y nos va bien.
- En "Activistas", su último disco, se hace explícita la militancia. ¿En qué acciones se involucra la banda?
- Nos dimos cuenta de que somos un micrófono abierto, en principio. Pero además, concretamente, colaboramos con la undación que preside Susana Trimarco, con Abuelas, con la fundación Casa Rafael y con talleres de música para zonas de vulnerabilidad social. Hay que hacerse cargo. Obviamente no podemos ayudar a todos, decir eso sería hipocresía.
A partir del lanzamiento de “Activistas” (hace tres años ya) el material sonoro cosechó muy buenas críticas y el packaging del disco (creado por Pupila Estudio) llegó a los premios Grammy. ¿Qué hay en el arte gráfico? “Historias de gente que le puso mucho huevo”, describe.
Una especie de “manual de conciencia historica” dedicado a militantes de la lucha por los derechos humanos, por los pueblos originarios y por el medio ambiente de toda América Latina.
La ficha
Nonpalidece
Día y hora: hoy, a las 23.
Lugar: estadio El Santo.
Entradas: anticipadas en Tarjeta Nevada, Chamu Rockería. Las primeras trescientas tenmdrán un valor de $200.
Esta noche, las entredas en taquilla tendrán un valor de $ 250.