Una vez pasado el primer momento de sorpresa, españoles, ya sean pro monarquía o no, y turistas consideraban ayer que había llegado el momento de abdicar para el rey Juan Carlos, debilitado por sus problemas de salud y los escándalos que empañaron su imagen.
"Obviamente es algo que tenía que pasar. El rey es mayor", dijo María José González, que viajó desde La Coruña, en el norte de España, para visitar Madrid con una amiga.
"Lo hará muy bien Felipe. Es una persona muy preparada. Para la estabilidad de la monarquía es mejor", añadió esta mujer de 55 años, mientras trataba de ubicarse en un mapa en la céntrica plaza de Cibeles, frente al ayuntamiento de la capital.
Los continuos problemas de salud y una serie de escándalo como el de una cacería en Botsuana en 2012, cuando el país sufría de lleno la crisis económica, o la imputación de su hija Cristina en una investigación por corrupción que pesa desde 2011 sobre su esposo, empañaron la popularidad del rey.
“Era hora” que el rey dejara el cargo, dijo también Cristina Álvarez, de 52 años, debido, según ella, a “la pequeña popularidad que tiene, por Urdangarin, por su edad”.
Según un sondeo publicado en enero, un 41% de las personas encuestadas tenían una “alta o muy alta opinión” del rey, es decir, una caída de nueve puntos con respecto a un año antes.
Y una gran mayoría se pronunciaban a favor de su abdicación.
“Si quiere que su hijo haga algo es ahora” para dar otra imagen de la monarquía, consideró también Giuseppe Volpe, un turista italiano de Turín, de 47 años, que visita Madrid acompañado por su pareja.
“Creo que en el siglo XXI, hay que poner fin a este tipo de cosas (el caso Urdangarin) y cambiar la manera en que funciona la monarquía”, añadió.