Un artículo del diario El País firmado hoy por el economista Santiago Carbó señaló que si Grecia sale del euro "va derecha a convertirse en la Argentina de Europa" y advirtió que no resulta "deseable" que sufra primero un "corralito y luego una caída por el terraplén infinito del populismo".
En esta línea, el autor señaló que el populismo ha causado en Grecia "una herida mortal, porque ahora es cuando los griegos comprenderán que el culpable original no fue el euro sino su propia insostenibilidad".
La opinión de Carbó, titulada "Una Argentina dentro de Europa" planteó que "la negociación entre Grecia y sus acreedores ha sido una farsa con consecuencias terribles", al tiempo que criticó el referéndum del próximo domingo al que asoció con "la dinamita" que ha caído "como una bomba sobre Europa y amenaza con asolar (aún más) Grecia".
También dijo que la consulta se trata de "una forma de autodestrucción romántica que probablemente acabará en desgracia" y presagió que "con euro o sin él, a Grecia le queda un camino duro de reconstrucción" y que el referéndum podría llegar a ser "una especie de marcha fúnebre".
Carbó también criticó a los acreedores y dice que "la enésima muestra de incapacidad de la eurozona para lidiar entre las reglas y la discrecionalidad", sólo deja "bochorno y frustración".
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Para el catedrático, "fastidia mucho que algunos quieran identificar la crítica al referéndum como una traición a la democracia. Sin el euro, Grecia va derecha a convertirse en la Argentina de Europa. Y eso que Argentina es un hermoso y admirable país, pero no parece deseable pasar por lo que allí se ha pasado desde hace casi 15 años. Primero el corralito, y luego una caída por el terraplén infinito del populismo", sentenció.
Al respecto, solicitó que para "enmendar esta situación habría que hacerlo cuanto antes, pero los acontecimientos se han precipitado hacia un terreno donde es casi imposible pararlos" y teme que la corriente se extienda a otros países.
También refirió que lo que sucede hoy en Grecia era "la situación soñada por los peores especuladores anti euro hace dos años: la península helénica deja el sirtaki y baila el tango. Con Europa, claro", puntualizó.