Al “Chapo” Guzmán le gustaría morir de “causas naturales”, según revela en la entrevista concedida al actor Sean Penn y publicada por la revista Rolling Stone. Un encuentro clandestino celebrado en octubre en una zona “montañosa” de México -mientras el capo estaba prófugo desde julio pasado- y en el que declaró ufano: “Trafico más heroína, metanfetaminas, cocaína y marihuana que nadie en el mundo.
Tengo una flotilla de submarinos, aviones, camiones y barcos”. A continuación, un extracto de las preguntas formuladas por Sean Penn.
-Recuerdo todo desde los seis años hasta ahora. A mis padres, una familia muy humilde, muy pobre, y a mi madre, que hacía pan para afuera para ayudar a la familia. Yo vendía naranjas, gaseosas y golosinas. Mamá trabajaba mucho, era muy trabajadora. Cultivábamos maíz, porotos. Yo cuidaba los animales de mi abuela y cortaba leña.
-¿Cómo se involucró en el negocio de las drogas?
-Bueno, desde que tenía 15 años en adelante, allá de donde yo vengo, en el municipio de Badiraguato, me crié en un rancho llamado La Tuna, y en esa zona, hasta hoy en día, no hay oportunidades de trabajo. La única forma de ganar dinero para comprar comida, para sobrevivir, es cultivar amapola, marihuana, y a esa edad, yo empecé a cultivar, a cultivar y a vender. Fue así.
-¿Cómo se fue de ese lugar y empezó a expandirse?
-Me fui de aquel rancho a los 18 años, a Culiacán, después a Guadalajara, pero siempre volvía de visita, hasta el día de hoy, porque mamá, gracias a Dios, sigue viva, allá en nuestro rancho, La Tuna.
-¿Cree que las drogas destruyen a la humanidad?
-Bueno, es cierto que las drogas destruyen. Lamentablemente, como dije, crecí en un lugar donde no había otra manera de sobrevivir, no había manera de ganarse el sustento.
-¿Es usted responsable de los altos niveles de adicción a las drogas en el mundo?
-No, eso es falso, porque cuando yo no exista más, eso no va a disminuir para nada. ¿Narcotráfico? Eso es mentira.
-Usted sabe cómo fueron los últimos días de Escobar. ¿Cómo cree que serán sus últimos días en este negocio?
-Sé que un día moriré. Espero que sea de causas naturales.
-¿En su reciente fuga, ¿se propuso escaparse a cualquier precio y a costa de quien fuese?
-Nunca quise lastimar a nadie. Yo le pedí a Dios, y las cosas salieron. Todo salió perfecto. Y acá estoy, gracias a Dios.
-¿Qué opinión tiene sobre la situación en México?
-Bueno, el narcotráfico es parte de una cultura que ya viene de nuestros ancestros. Y no sólo en México. Es algo mundial.
-¿Cómo ve el futuro del negocio? ¿Cree que desaparecerá o que crecerá?
-No, no se va a terminar, porque pasa el tiempo y hay cada vez más gente, así que no tiene fin.