Pasaron más de 20 años y pese a algún encuentro casual en buenos términos está claro que Oscar Ruggeri y José Luis Chilavert, dos históricos del fútbol argentino y hombres de mucha personalidad, nunca serán amigos e incluso el Cabezón volvió a referirse a la histórica patada que no fue y dejó una terminante frase: "Esta vez no le erro", lanzó cuando sus compañeros de 90 minutos le preguntaron si se arrepentía.

