14 de marzo de 2013 - 23:44

Visitó Mendoza al menos seis veces, pero no vivió acá

Los jesuitas que están en la provincia confirman que Bergoglio vino entre 1973 y 1979 mientras fue la autoridad de la Orden.

Un rumor que parecía indicar que el Papa Francisco residió un tiempo en Mendoza motivó una investigación acerca de los pasos que dio el nuevo Sumo Pontífice antes de llegar a Roma.

El más indicado para responder este interrogante fue José Luis Ferroni, superior de los jesuitas de Mendoza, Orden a la que pertenece Jorge Bergoglio.

“Como Provincial de los jesuitas (autoridad máxima de una región) entre 1973 y 1979, visitó Mendoza por lo menos seis veces, pero no vivió acá”, aseguró el religioso que tuvo la oportunidad de conocerlo personalmente cuando ocupaba ese cargo.

“Él me recibió como novicio en el ‘78, yo tenía 18 años y estaba en Santa Fe estudiando en el colegio de la Inmaculada”, recordó y contó que su relación personal con el recientemente asumido Papa continuó cuando fue estudiante de Humanidades en el Colegio Máximo del que Bergoglio fue rector entre 1979 y 1985.

“Lo conocí mucho, era mi acompañante espiritual más allá del ser mi superior. Es un hombre muy delicado en el trato, uno siente su compañía, entiende lo que a uno le pasa y te sabe acompañar, ajustar o corregir”, señaló.

En cuanto a su nuevo cargo, para el superior jesuita, Francisco se destacará por tener una personalidad muy carismática: “Tiene dones de mando y es coincidente con las necesidades de la iglesia hoy. Tiene una personalidad con decisión y a su vez con mucha humanidad, con mucha sensibilidad social y humana como lo ha demostrado siendo Cardenal”, expuso Ferroni y agregó con énfasis: “Es una persona que no se calla las cosas que ve del gobierno, de la gente, de la situación y que se pronuncia contra la trata, contra la droga; se manifiesta públicamente”.

Para él es una alegría enorme compartir la Orden con el Papa: “Nos alegramos de este nombramiento, creo que es un regalo de Dios, para la Iglesia, para el mundo, para los jesuitas, para los latinoamericanos. Es un sano orgullo que Dios nos regala y tenemos que darle gracias a él”, remarcó.

Tal como explicó Ferroni junto a Héctor Bossié, miembro de la comunidad, durante su vida religiosa Bergoglio sobresalió por dos aspectos. Por un lado, por su vida pastoral, su presencia en barrios humildes y villas, y por el otro, porque formó parte de un grupo de sacerdotes que trabajó directamente sobre la espiritualidad: “Junto con el padre Fiorito y otros curas ayudó a instalar los ejercicios espirituales como algo muy natural en nosotros y que se nota muy fuerte en Mendoza”, comentaron los sacerdotes.

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