Si hay algo que no puede faltar en la mesa de los amantes de lo casero es un buen budín de chocolate. Y si además le sumamos nueces y lo hacemos con ingredientes más nutritivos, como harina integral y cacao amargo, tenemos la combinación perfecta, un budín esponjoso, húmedo y con un sabor irresistible.
Este budín es ideal para cualquier momento del día, ya sea para el desayuno, merienda o incluso como postre acompañado de un buen café. Lo mejor de todo es que es fácil de hacer, con ingredientes accesibles y sin complicaciones. Además, al tener harina integral, aporta más fibra, lo que lo hace una opción más saludable sin resignar sabor.
Si sos fan del chocolate, este budín te va a encantar. El toque de las nueces le aporta un crocante que lo hace aún más especial, y los chips de chocolate le dan ese plus irresistible que lo convierte en una verdadera tentación.