25 de enero de 2014 - 01:20

La violencia recrudece en Egipto, a tres años de la revolución

Seis personas murieron en distintos atentados, en el marco del enfrentamiento del gobierno militar con los Hermanos Musulmanes. Gran tensión en El Cairo.

Al menos seis personas murieron en cuatro atentados contra la policía de esta ciudad, en plena campaña de represión contra los islamistas y en vísperas del tercer aniversario de la revuelta que expulsó al presidente Hosni Mubarak del poder.

Poco después del amanecer, un hombre esperó a que los agentes levantaran un retén para empotrar su automóvil abarrotado de explosivos contra la pesada verja que cierra el acceso a la sede de la Dirección de la Policía en el centro de la capital, contó un policía herido levemente en la cabeza.

La explosión provocó un profundo cráter y destrozó la fachada del edificio y del Museo de Arte Islámico, enfrente, donde varias piezas resultaron destruidas, según el ministerio de Antigüedades. Este atentado dejó cuatro muertos y más de 70 heridos.

Tres horas más tarde, una bomba de escasa potencia estalló al paso de un coche policial en el centro de la capital, matando a un policía e hiriendo a otros cuatro, según la misma fuente.

Poco después, un tercer artefacto estalló cerca de una comisaría en una avenida que lleva a las grandes pirámides de Guiza, sin causar muertos. En la tarde, una persona falleció y cuatro resultaron heridas en una cuarta explosión cerca de un cina en la capital.

El gobierno instaurado por el jefe de las fuerzas armadas Abdel Fatah al Sisi reprime violentamente toda manifestación de los partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi.

Más de un millar murieron y otros varios miles fueron encarcelados, mayoritariamente miembros de los Hermanos Musulmanes, la influyente organización de Mursi.

Al mismo tiempo, decenas de policías y soldados murieron en atentados, los más mortíferos de los cuales fueron reivindicados por un grupo de la península del Sinaí inspirado en Al Qaeda, en represalia según él por la "masacre" de los manifestantes pro Mursi.

El gobierno atribuye los atentados a los Hermanos Musulmanes, decretada "organización terrorista". Las autoridades condenaron los atentados y reiteraron su "voluntad de luchar pacíficamente contra el golpe de Estado".

Un día lleno de peligros

Egipto celebrará hoy el aniversario de la "Revolución del 25 de enero", lanzada en 2011 en el tumulto de la Primavera Árabe. En preparación de esta jornada considerada como de alta tensión en un país profundamente dividido, policías y soldados se despliegan por todo el país y en particular en el centro de El Cairo, donde está la emblemática plaza Tahrir.

Los pro Mursi, liderados por los Hermanos Musulmanes, llaman a manifestarse durante 18 días, es decir la duración de la revuelta popular que puso fin, el 11 de febrero de 2011, a tres décadas de poder de Hosni Mubarak.

Pero el ministro de Interior advirtió que las fuerzas del orden responderán con "firmeza" a cualquier intento "de los Hermanos Musulmanes de sabotear las ceremonias", e instó a los egipcios a salir en masa a la calle para celebrar el 25 de enero y respaldar al gobierno.

Ayer, después del atentado contra la dirección de la policía, en medio de los restos de cristales, hierro y madera, decenas de habitantes se congregaron para abuchear a los Hermanos Musulmanes, como ya ocurrió después de los últimos ataques.

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